Fotografía: El director general del ISSSTE, Martí Batres, anunció un ambicioso plan para sextuplicar la capacidad de cirugía robótica del instituto. Crédito imagen: Hospital Ángeles
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El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) está a punto de dar un salto cuántico en su capacidad quirúrgica. El director general, Martí Batres Guadarrama, anunció la puesta en marcha de un plan nacional de cirugía robótica que modernizará radicalmente sus quirófanos con la adquisición de cinco nuevos robots «Da Vinci Xi», considerados de los más avanzados del mundo.

Con esta inversión, el ISSSTE pasará de tener un solo robot —ubicado en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre desde hace una década— a contar con una red de seis unidades de alta tecnología distribuidas estratégicamente por todo el país.

«Vamos a dar un salto muy importante», declaró Batres. «Pasaremos de uno a seis robots en distintos puntos, lo que nos va a permitir abarcar prácticamente todas las regiones del país y atender con estos instrumentos a los pacientes que lo requieran».

El despliegue comenzará de inmediato. El primer robot se estrenará este 25 de septiembre en el Hospital General de Saltillo, Coahuila. Posteriormente, el 1 de octubre se realizará la primera intervención con el equipo nuevo en el CMN 20 de Noviembre de la Ciudad de México, y el 15 de octubre será el turno del Hospital Regional de Alta Especialidad en Torreón.

Los otros tres equipos se instalarán en el Hospital General de León, Guanajuato; el Hospital Regional 1° de Octubre y el Hospital Regional Adolfo López Mateos, ambos en la capital del país.

Beneficios Directos para el Paciente
La cirugía robótica, controlada en todo momento por un cirujano experto a través de una consola, ofrece ventajas revolucionarias. El sistema Da Vinci cuenta con una visión 3D de alta definición que amplifica la imagen hasta 10 veces, y sus brazos robóticos superan la movilidad de la mano humana, permitiendo giros de 360 grados.

Según explicó Batres, esto se traduce en beneficios tangibles para los derechohabientes:

  • Incisiones más pequeñas y mayor precisión en zonas de difícil acceso.
  • Menos dolor postoperatorio y menor sangrado.
  • Recuperaciones drásticamente más rápidas: un paciente que tardaba un mes en sanar podría hacerlo en solo una semana.
  • Altas hospitalarias más veloces, lo que libera camas y reduce tiempos de incapacidad.

Para lo que resta del año, ya hay programadas 150 cirugías que se realizarán con esta tecnología, enfocadas principalmente en tratamientos oncológicos complejos de riñón, esófago, vejiga y próstata, además de procedimientos ginecológicos.

Este plan no solo moderniza al ISSSTE, sino que consolida una década de crecimiento exponencial en el uso de esta tecnología, que ha visto un aumento de 1,680% en procedimientos anuales desde su introducción, demostrando ser una herramienta de alto impacto en la eficiencia y calidad hospitalaria.


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