Fotografía: Los analistas interpretan como un gesto estratégico hacia Estados Unidos en la antesala de la crucial revisión del T-MEC. Crédito para Ishara S. KODIKARA / AFP)
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En un movimiento que redefine su postura comercial global, el gobierno de México ha presentado una ambiciosa y polémica propuesta para elevar los aranceles de importación hasta en un 50% para productos clave, con un enfoque particular en los automóviles provenientes de China y otras naciones asiáticas sin acuerdos de libre comercio.

La iniciativa, impulsada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y enmarcada en el primer Paquete Económico de la presidenta Claudia Sheinbaum, representa un giro hacia el proteccionismo con un doble objetivo: blindar la industria nacional y, al mismo tiempo, enviar una señal de alineación a Estados Unidos, su principal socio comercial.

Un Escudo Arancelario para la Industria Nacional
El plan contempla la modificación de 1,463 fracciones arancelarias que abarcan 19 sectores estratégicos. Con esta medida, el arancel promedio para países sin tratado comercial —como China, Corea del Sur, India y Rusia— pasaría de un 16.1% a un 33.8%.

Entre los productos que enfrentarían las cuotas más altas, de hasta el 50%, se encuentran los automóviles, autopartes, acero, textiles, calzado, vidrio y cosméticos. En total, la estrategia impactaría importaciones por un valor cercano a los 52,000 millones de dólares, lo que equivale al 8.6% de las compras totales de México en el extranjero.

La lucha contra el ‘Dumping’: la versión oficial

Marcelo Ebrard defendió la medida argumentando la necesidad de combatir prácticas de dumping, es decir, la venta de productos por debajo de su costo real para ganar mercado. «Los vehículos provenientes de Asia, particularmente de China (…) están llegando a México por debajo de lo que nosotros llamamos precios de referencia», afirmó el secretario.

Ebrard explicó que, ante la avalancha de productos subvaluados, la única defensa efectiva es una modificación general del arancel. «Si no, la industria nacional está en desventaja», sentenció. El objetivo principal, enfatizó, es la protección de unos 320,000 empleos en centros industriales clave como Nuevo León, Jalisco y el Estado de México.

Un guiño a Washington en vísperas del T-MEC

Más allá de la defensa del mercado interno, analistas como la firma Franklin Templeton ven en esta medida «gestos de alineación» con Estados Unidos. Mientras Washington aplica aranceles del 40.4% a China, México mantenía una tasa efectiva de apenas 4.7%.

Esta nueva postura más dura surge justo cuando se acerca la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), donde la presión de Washington para frenar la triangulación de productos chinos es un tema central. La medida parece ser una rama de olivo extendida a la administración de Donald Trump para «bajar las tensiones» y llegar en una posición más favorable a la mesa de negociación.

Ruta legislativa y proyecciones de recaudación

La propuesta ya fue entregada a la Cámara de Diputados. Dado que el partido oficialista Morena cuenta con mayoría, se anticipa que su aprobación sea un trámite. Una vez publicada en el Diario Oficial de la Federación, entraría en vigor en 30 días.

En términos fiscales, la Secretaría de Hacienda proyecta que este «endurecimiento» arancelario podría generar una recaudación adicional de 255 mil millones de pesos en 2026, fondos que, según el secretario Édgar Amador, se enmarcan en una «estrategia más amplia de reindustrialización».


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