Fotografía: Las autoridades investigan una presunta guerra por el control de la plaza en el corazón comercial de la ciudad.
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El corazón del Centro Histórico de Puebla se ha convertido en el escenario de una guerra silenciosa y macabra. La mañana de este domingo 24 de agosto, vecinos y comerciantes quedaron horrorizados al descubrir el cuerpo de una persona abandonado dentro de un tambo de plástico azul en el callejón de la 18 Poniente, a escasos metros del concurrido Mercado 5 de Mayo.


Este es el tercer cadáver localizado en la misma zona en menos de 72 horas, desatando una alerta máxima entre la ciudadanía y las corporaciones de seguridad. El hallazgo provocó una intensa movilización de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Fiscalía General del Estado (FGE) e incluso del Ejército Mexicano, quienes acordonaron varias calles para realizar el levantamiento de los restos e iniciar las investigaciones.

Este nuevo acto violento está directamente conectado con el descubrimiento del pasado viernes 22 de agosto, cuando los cuerpos de dos hombres, envueltos en plástico, fueron arrojados en el cruce de la 16 Poniente y 3 Norte, también en las inmediaciones del mercado. Junto a esos restos, los responsables dejaron un mensaje amenazador dirigido a Federico López, alias “El Fede”, señalado como líder de la organización de comerciantes ambulantes Fuerza 2000.

Aunque las autoridades no han confirmado oficialmente la conexión, la hipótesis principal apunta a una violenta disputa por el control de la plaza, específicamente por el «cobro de piso» y otras actividades ilícitas en una de las áreas comerciales más importantes de la capital poblana. Una de las víctimas del viernes ha sido identificada extraoficialmente como un cobrador de dicha organización.

La creciente ola de violencia confirma las alarmantes estadísticas. Según un informe reciente de la organización México Evalúa, Puebla se posicionó dentro de los diez estados con mayor violencia letal en el país durante el primer semestre del año, con más de 1,500 eventos violentos registrados, atribuidos en gran parte a disputas entre grupos criminales.

Mientras la FGE analiza los indicios y los cuerpos permanecen en el Servicio Médico Forense (Semefo), en el lugar del último hallazgo una veladora fue encendida por los vecinos, un símbolo silencioso de indignación y miedo ante la brutalidad que ha tomado por asalto el centro de su ciudad.


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