La Comisión Permanente del Congreso de la Unión vivió una sesión de dos caras al ratificar los nombramientos de los nuevos embajadores de México en Turquía y Panamá. Lo que fue un trámite de consenso y elogios para uno, se convirtió en un campo de batalla político para la otra, evidenciando las profundas divisiones en la política exterior actual.
Por un lado, Francisco Javier Díaz de León, un diplomático de carrera, recibió el respaldo unánime de todas las fuerzas políticas para representar a México en la República de Turquía. Con 36 votos a favor, legisladores de Morena, PAN, PRI y otros partidos destacaron su experiencia, profesionalismo y vocación de servicio, considerándolo un perfil idóneo para fortalecer la relación con esa nación estratégica.
La historia fue completamente diferente para Claudia Pavlovich Arellano, exgobernadora priista de Sonora. Su ratificación como embajadora en Panamá se logró con 25 votos a favor y 10 en contra, en medio de una tormenta de acusaciones por parte de la oposición.
«Premio político» y gritos de «¡corrupta!»
La discusión del nombramiento de Pavlovich se tornó en una de las más ríspidas de la jornada. El diputado del PRI, Humberto Ambriz Delgadillo, calificó la designación como «otro premio político, otro pago por traición» y un ejemplo del «deterioro institucional» del servicio exterior. «Tiene otra lógica, la lógica del trueque político. Tú entregas Sonora y yo te mando a disfrutar del canal», sentenció desde la tribuna, asegurando que la exgobernadora «no representa a México, representa a la traición».
El momento más tenso llegó con la intervención de la senadora panista Lilly Téllez, quien durante la toma de protesta de Pavlovich le gritó repetidamente «¡corrupta!» desde su escaño. Téllez acusó a la Presidenta Claudia Sheinbaum de «hipócrita» por premiar a Pavlovich, a quien señaló de haber defendido a los dueños de la Guardería ABC, donde murieron 49 niños en 2009.
Ante la Primera Comisión, comparecieron Claudia Artemiza Pavlovich Arellano y Francisco Javier Díaz De León, quienes fueron propuestos como representantes de las embajadas de México ante Panamá y Turquía, respectivamente. https://t.co/hyn7H0T0tj pic.twitter.com/TKh6GvMNJ6
— Senado de México (@senadomexicano) August 6, 2025
A pesar de la feroz oposición, la mayoría conformada por Morena y sus aliados impuso su voto para confirmar el nombramiento. Antes de la votación, Pavlovich compareció ante los legisladores y presentó un plan de trabajo de seis ejes, comprometiéndose a cumplir su encomienda «con entrega, eficiencia y patriotismo».
Finalmente, ambos embajadores rindieron la protesta de ley, dejando un sabor agridulce en el Congreso: la celebración de un nombramiento de carrera y las cicatrices de una designación que, para la oposición, mancha la diplomacia mexicana.

