El paraíso de las compras a bajo costo en línea está a punto de cambiar drásticamente. El gobierno de México ha oficializado un significativo aumento en la tasa impositiva para las importaciones de bajo valor, que pasará del 19% al 33.5%. Esta medida, publicada en el Diario Oficial de la Federación y que entrará en vigor el próximo 15 de agosto de 2025, apunta directamente a frenar las prácticas comerciales de gigantes asiáticos como Shein y Temu, y tendrá un impacto directo en el bolsillo de millones de consumidores mexicanos.
Contrario a la creencia popular, no se trata de un «nuevo impuesto». Gloria Rocío Estrada Antón, presidenta de la Comisión Técnica de Comercio Exterior del Colegio de Contadores Públicos de México, aclaró que es un ajuste a la «tasa global» simplificada que el SAT ya aplicaba a importaciones de paquetería con valor inferior a 117 dólares. «Es una tasa que ya se venía cobrando y que ahora se incrementa para desincentivar el abuso de estas importaciones», señaló la especialista.
¿Por qué sube el impuesto? Las razones de fondo
La decisión responde a una estrategia multifactorial. En primer lugar, busca combatir prácticas fiscales indebidas, donde algunas empresas dividen grandes envíos en múltiples paquetes pequeños para evadir aranceles y el pago completo de impuestos como el IVA o el IEPS, incurriendo en lo que el SAT ha calificado como contrabando y defraudación fiscal.
En segundo lugar, la medida tiene un claro componente geopolítico. Se alinea con la política comercial de Estados Unidos, que ha acusado a China de utilizar a México como una «puerta trasera» para inundar el mercado norteamericano con productos baratos. Este ajuste llega en un momento de intensas negociaciones para evitar la imposición de aranceles por parte de EE.UU. a México.
Finalmente, el gobierno busca proteger a la industria nacional —textil, calzado, plásticos— de lo que consideran competencia desleal y, al mismo tiempo, aumentar la recaudación fiscal.
El impacto directo: consumidores y emprendedores en la mira
Aunque la medida se dirige a las plataformas, los expertos coinciden en que el consumidor final será quien pague la cuenta. Juan Carlos Baker, exsubsecretario de Comercio Exterior, advirtió: “Este aumento de impuestos será pagado, en última instancia, por los consumidores. Los bienes se están volviendo más caros para quienes más los necesitan”.
El impacto también será severo para miles de emprendedores, conocidos como «nenis», cuyo modelo de negocio se basa en la compra de productos por volumen en estas plataformas para su reventa en México.
Un punto crucial para los compradores será la transparencia en el precio final. Estrada Antón advierte que muchos sitios no incluyen los impuestos de importación en el costo inicial, lo que deriva en cargos sorpresa por parte de las empresas de mensajería para poder liberar los paquetes. «El comprador en línea es el destinatario y, por tanto, el responsable de cubrir los impuestos si no fueron liquidados en origen», subrayó.
Es importante destacar que este incremento no afecta a las mercancías provenientes de Estados Unidos y Canadá bajo el T-MEC, que mantendrán sus tasas actuales.
La reacción de los gigantes: ¿absorberán el costo?
Frente a este nuevo panorama, la gran pregunta es si Shein y Temu subirán sus precios. Daniela Dib, reportera de negocios, sugiere que el efecto podría no ser inmediato ni total. “Muchas veces este incremento lo absorben las propias plataformas que están subsidiando los envíos. El costo no se traslada tanto directo al consumidor”, explicó, recordando que tras un aumento previo en enero, no se observó una caída significativa en las ventas.
Como estrategia para mitigar estos aranceles, tanto Shein como Temu y AliExpress han comenzado a integrar vendedores y fabricantes mexicanos en sus plataformas. Esta «regionalización» les permite reducir costos logísticos, acelerar las entregas y mantener su competitividad en un mercado de e-commerce que en México superó los 800,000 millones de pesos en 2024.

