El gobierno de la alcaldía Cuauhtémoc, encabezado por Ale Rojo de la Vega, ha enviado un mensaje contundente: la impunidad para quienes usan la vía pública como basurero ha terminado. Durante el fin de semana, 13 personas fueron sorprendidas en flagrancia tirando residuos en la calle y remitidas directamente al Juzgado Cívico, marcando un endurecimiento en las políticas de orden y limpieza de la demarcación.
Las detenciones, realizadas por elementos de la policía auxiliar adscritos a la alcaldía, tuvieron lugar en puntos críticos de las colonias Santa María la Ribera, Obrera y Doctores. Esta acción forma parte de la estrategia integral «Blindar Cuauhtémoc», que ha reforzado la vigilancia en tiraderos clandestinos y otros focos de desorden.
La medida se fundamenta en el artículo 29 de la Ley de Cultura Cívica, que cataloga el acto de tirar basura en la calle como una infracción contra el entorno urbano. Sin embargo, la administración de Rojo de la Vega ha ido un paso más allá de las sanciones tradicionales como multas o arrestos.
En una acción coordinada con el Juzgado Cívico, se implementó una medida de justicia restaurativa: los infractores cumplieron su castigo con trabajo comunitario, limpiando las mismas calles que habían afectado.
La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega fue clara al respecto y subrayó la nueva política de cero tolerancia de su gobierno:
“Hoy, quienes fueron sancionados por tirar basura o conducir en estado de ebriedad, cumplieron su sanción limpiando nuestras calles. Aquí no hay impunidad. Hay consecuencias, conciencia y trabajo en favor de la comunidad”, sentenció.
Con esta estrategia, el gobierno de Cuauhtémoc busca no solo sancionar, sino también generar un cambio de conciencia, enfatizando que mantener la limpieza es una responsabilidad compartida. La advertencia es clara: quienes decidan ignorar la ley, ahora enfrentarán consecuencias visibles y directas por sus actos.

