La tensión política escaló a un nuevo nivel luego de que el Partido Acción Nacional (PAN) presentara una denuncia penal formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de Adán Augusto López Hernández, actual coordinador de Morena en el Senado, por presuntos vínculos con el narcotráfico durante su periodo como gobernador de Tabasco. En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura tajante: no habrá impunidad, pero cualquier acusación debe estar sustentada en pruebas.
La denuncia del PAN, anunciada por la vicecoordinadora de los diputados, Noemí Luna, exige que se investigue la relación del exsecretario de Gobernación con el grupo criminal “La Barredora”. El señalamiento se centra en el nombramiento de Hernán Bermúdez Requena, hoy prófugo y apodado «Comandante H», como su secretario de Seguridad Pública, a quien acusan de haber liderado dicha organización delictiva.
«Como gobernador de Tabasco, (Adán Augusto) nombró secretario de Seguridad Pública nada más ni nada menos que al líder del grupo criminal de ‘La Barredora’», sentenció Luna, argumentando que el senador no puede declararse «sorprendido ni ignorante» de los nexos de su excolaborador. Por ello, el partido de oposición ha exigido la renuncia inmediata de López Hernández a la coordinación de la bancada de Morena mientras se llevan a cabo las investigaciones.
El gobernador Adán Augusto López Hernández, tomó esta mañana, la protesta de ley a Hernán Bermúdez Requena, como nuevo titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en sustitución de Ángel Mario Balcázar Martínez, quien presentó su renuncia por motivos personales pic.twitter.com/IkPSxaMNVV
— GOBIERNO DE TABASCO (@Gobdetabasco) December 11, 2019
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema, marcando una clara línea entre la justicia y la política. «No vamos a encubrir a nadie, ni nosotros ni la Fiscalía… pero tiene que haber pruebas», declaró la mandataria, rechazando la posibilidad de un «linchamiento mediático» contra una de las figuras clave de su partido.
Sheinbaum defendió la actuación de las instituciones en este caso, diferenciándolo de escándalos pasados como el de Genaro García Luna. “Aquí de inmediato, cuando hubo conocimiento de vínculos, se abre la carpeta de investigación y la orden de aprehensión. Eso es lo primero, ya hay una diferencia”, subrayó, refiriéndose a la rápida acción de la FGR contra Bermúdez Requena.
Mientras la FGR tiene en sus manos el caso que podría definir el futuro político de Adán Augusto López, el enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición se agudiza, colocando bajo el escrutinio público la relación entre poder y crimen organizado en el país.
