Fotografía: Prieto deja la dirección del Instituto tras nueve años, y cede la estafeta a Joel Omar.
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La Secretaría de Cultura del Gobierno de México anunció este miércoles un movimiento estratégico en su cúpula, marcando el fin de una era en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el inicio de un nuevo capítulo enfocado en el patrimonio intangible del país. Por decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum, Diego Prieto Hernández deja la dirección general del INAH después de nueve años para tomar las riendas de la recién creada Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCVPII).

Su lugar al frente del INAH será ocupado por el antropólogo Joel Omar Vázquez Herrera, quien se distingue por su trayectoria en la institución, especialmente por su liderazgo en la restauración de cientos de inmuebles históricos en Oaxaca tras los sismos de 2017 y 2018.

Una nueva misión para el patrimonio inmaterial

La creación de la Unidad de Culturas Vivas representa un giro significativo en la política cultural de la administración. Según la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, esta nueva área busca fortalecer el reconocimiento de la diversidad cultural de México y los derechos de los pueblos y comunidades. «México es una nación de culturas vivas… que encuentra en su diversidad cultural una de sus mayores riquezas», afirmó.

La UCVPII, bajo el mando de Diego Prieto, tendrá la misión de coordinar acciones transversales con otras entidades del gobierno, formar acervos sobre arte popular e indígena y representar a México ante organismos internacionales como la UNESCO en materia de patrimonio inmaterial.

«Asumo la responsabilidad con entusiasmo, entrega y compromiso», declaró Prieto, quien se enfocará en fortalecer la participación comunitaria y la salvaguardia de las tradiciones y saberes ancestrales del país.

Joel Vázquez: el reto de liderar el INAH
El nuevo director general del INAH, Joel Omar Vázquez Herrera, llega al cargo con una sólida reputación forjada en el campo. Su gestión más destacada fue al frente del Centro INAH Oaxaca, donde coordinó la monumental tarea de restaurar casi 650 inmuebles históricos y arqueológicos afectados por los sismos.

Además, entre sus logros se cuenta el reforzamiento del polígono de protección de la zona arqueológica de Monte Albán y la reapertura del Museo Ervin Frissell en Mitla. Con una experiencia de dos décadas en el servicio público y como ex Coordinador Nacional de Centros INAH, su perfil apunta a una gestión enfocada en la descentralización y la capacidad operativa regional.

Un «enroque» estratégico de la 4T

Este «enroque» de figuras clave en el sector cultural es visto como un movimiento estratégico para alinear las instituciones con las prioridades del gobierno de la Cuarta Transformación. La decisión coloca a dos antropólogos experimentados en posiciones cruciales, señalando un doble enfoque: por un lado, la continuidad en la protección del vasto patrimonio arqueológico e histórico de México bajo un nuevo liderazgo, y por otro, un impulso sin precedentes para visibilizar, proteger y promover las culturas vivas que definen la identidad del país.


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