Apenas unos días después de la polémica generada por “Lady Racista”, un nuevo episodio de prepotencia y agresión contra la autoridad ha estallado en redes sociales, protagonizado por una mujer a quien los internautas ya han bautizado como “Lady Paso Peatonal”.
El incidente, captado en video por uno de los propios oficiales, ocurrió presuntamente este martes 15 de julio en una ubicación no especificada de la capital. En el clip se observa cómo la mujer, furiosa por ser sancionada, pasa de los insultos a la agresión física para intentar evadir la multa.
Cero tolerancia con este tipo de personajes @ClaraBrugadaM sanciones más estrictas@c4jimenez @SSC_CDMX #LadyPasoPeatonal otra brillante persona pic.twitter.com/yzY27mYYI6
— ElAbogadoDelDiablo (@BONOIsrael) July 15, 2025
De una multa de tránsito a un posible delito penal
Todo comenzó cuando dos agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) documentaban un vehículo Nissan March estacionado directamente sobre una cebra peatonal, una falta común pero peligrosa en la ciudad. «Estamos aquí evidenciando el vehículo tipo March que está sobre el paso peatonal, y la señora sólo se pone a agredirnos para tratar de evadir la infracción”, narra el oficial en el video.
La situación escala rápidamente. La mujer lanza primero un manotazo al celular con el que el policía graba la evidencia y, segundos después, regresa para propinarle una patada a la altura de la pierna, mientras un segundo agente le pide que se calme y su acompañante intenta, sin éxito, contenerla.
La acción de la mujer podría costarle mucho más que la infracción original. Estacionarse sobre un paso peatonal, según el Artículo 30 del Reglamento de Tránsito, amerita una multa que va de 10 a 20 UMAs, lo que en 2025 equivale a una sanción de entre $1,131 y $2,262 pesos.
Sin embargo, la agresión a un servidor público en funciones puede escalar a un delito penal. El Artículo 189 del Código Penal Federal establece que agredir a un funcionario público en el ejercicio lícito de sus funciones se castiga con una pena de uno a seis años de prisión.
Este nuevo caso viral vuelve a poner sobre la mesa una doble problemática en la Ciudad de México: la falta de cultura vial que normaliza la invasión de espacios peatonales y las crecientes agresiones hacia los elementos de seguridad que intentan hacer cumplir la ley.

