Fotografía: : La agencia denuncia que el cártel tomó represalias, asesinando a la hija de un colaborador y a Iván Morales que testificaría en el caso.
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El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) cruzó una nueva línea al realizar operaciones de vigilancia y espionaje contra agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) e informantes en Washington D.C., la capital de Estados Unidos. La audaz operación ocurrió durante el juicio de 2024 contra Rubén Oseguera González, «El Menchito», hijo del máximo líder del cártel, Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho».

La alarmante revelación fue hecha por Matthew Allen, agente especial a cargo de la división de la DEA en Los Ángeles, durante una audiencia en el Comité Judicial del Senado estadounidense. «Durante el juicio de El Menchito, operadores del cártel fueron descubiertos vigilando a agentes de la DEA e informantes, justo aquí en Washington D.C.», acusó Allen, subrayando la capacidad de la organización criminal para operar en el corazón del poder estadounidense.

El funcionario describió al CJNG como un «cártel paramilitar con alcance global» y detalló que la vigilancia en Estados Unidos fue acompañada de una violenta campaña de represalias en México como consecuencia directa del enjuiciamiento del «narcopríncipe».

«El CJNG golpeó en respuesta en México. Dispararon a la esposa y mataron a tiros a la hija de un informante, y asesinaron a un soldado mexicano», sentenció Allen ante los senadores.

Asesinato de testigo clave

Aunque la DEA no especificó la identidad de todas las víctimas, las declaraciones apuntan al caso de Iván Morales Corrales, un ex suboficial de la extinta Policía Federal mexicana. Morales fue brutalmente asesinado junto a su esposa en Temixco, Morelos, el pasado 30 de abril.

Morales Corrales era un testigo clave para la fiscalía estadounidense. Fue el único sobreviviente del derribo de un helicóptero militar por parte del CJNG durante un operativo en Jalisco en mayo de 2015 que buscaba capturar a «El Mencho» y a su hijo. Se esperaba que su testimonio vinculara, directamente, a «El Menchito» con la orden de atacar a las fuerzas federales con un lanzacohetes.

El agente Allen concluyó su testimonio con una advertencia sobre la presencia y la mentalidad del cártel en suelo estadounidense, citando el hallazgo de un mural con la imagen de «El Mencho» en un almacén de Los Ángeles. «El mensaje es claro: estamos aquí y estamos entre ustedes», afirmó.


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