La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó este martes que su embajada en Israel mantiene comunicación permanente con la comunidad mexicana para organizar la salida del país de quienes lo han solicitado, ante la grave escalada bélica entre Israel e Irán que ha paralizado la región.
A través de un comunicado, la Cancillería detalló que, con los vuelos comerciales suspendidos, se está coordinando con las embajadas mexicanas en Jordania y Egipto para verificar la operatividad y seguridad de las rutas de evacuación terrestre. La SRE reiteró que se ofrecerá protección consular en todo momento y puso a disposición el número de emergencia de la Embajada de México en Tel Aviv: +972 54 3166717.
Esta respuesta diplomática ocurre en el contexto de una confrontación sin precedentes que inició el pasado viernes 13 de junio con la operación israelí “León Naciente” y la posterior represalia iraní con misiles y drones. Los ataques han alcanzado infraestructura nuclear, bases militares y centros urbanos en ambos países, dejando decenas de víctimas civiles y llevando la tensión al límite.
Analistas de la UNAM consultados sobre el tema advierten que este conflicto es la expresión más visible de una pugna por el liderazgo regional y la fragilidad del orden internacional. El doctor Moisés Garduño, experto en Medio Oriente, señaló la ironía de la situación: “Básicamente lo que vemos es un Estado no firmante del Tratado de no Proliferación Nuclear (Israel) atacando a otro Estado que lo firmó desde 1968 (Irán)”.
La crisis tiene una dimensión global que pone a México en una posición delicada. El doctor Eduardo Rosales, de la FES Acatlán, advirtió que naciones como la nuestra podrían verse presionadas a tomar partido en foros internacionales. “México ha defendido históricamente el derecho internacional y la solución pacífica de los conflictos, pero en contextos como este mantener la neutralidad se vuelve más difícil”, afirmó.
Mientras el mundo contiene la respiración ante la posible implicación directa de Estados Unidos y las consecuencias económicas de un eventual cierre del Estrecho de Ormuz, la prioridad para México es la seguridad de sus ciudadanos. La SRE continúa monitoreando la situación y evaluando todas las opciones para garantizar el retorno seguro de los connacionales atrapados en medio del fuego cruzado.

