El productor y actor de cine para adultos, Alex Marín, fue detenido la tarde de este miércoles 28 de mayo en Puerto Vallarta, Jalisco, en un operativo ejecutado por la Fiscalía del Estado. La detención responde a una grave denuncia en su contra por los delitos de trata de personas, en su modalidad de prostitución ajena, y explotación sexual en agravio de una menor de edad.
De acuerdo con las primeras indagatorias de la Vicefiscalía Especializada, Marín, de 39 años, habría mantenido una relación sentimental con una adolescente de 16 años. Las acusaciones señalan que, además de sostener encuentros íntimos con ella, presuntamente la convenció de participar en actos sexuales con otras personas, los cuales eran grabados con fines de distribución. El imputado ya fue puesto a disposición de un juez, quien definirá su situación jurídica en los próximos días.
Esta grave acusación no es un hecho aislado en la carrera del autodenominado «Rey del cine para adultos». Su historial está marcado por una serie de controversias legales y personales que ahora cobran mayor relevancia. En el pasado, enfrentó problemas legales por grabar contenido explícito en la vía pública en Sinaloa y en la zona protegida del Cañón del Sumidero, en Chiapas.
Además, su figura ha estado envuelta en señalamientos de manipulación y control por parte de exparejas y colaboradoras. Su ex esposa, Mía Marín, así como otras actrices que trabajaron con él, han denunciado públicamente las condiciones laborales restrictivas y el ambiente de control que presuntamente imponía en su productora.
Las autoridades de Jalisco han hecho un llamado para que, en caso de existir más víctimas, se acerquen a la fiscalía para interponer la denuncia correspondiente. Mientras tanto, el futuro de Alex Marín pende de la decisión judicial que determinará si es vinculado a proceso, un hecho que podría poner fin al emporio que construyó en la industria del entretenimiento para adultos en México.

