Juan José Zúñiga, el comandante general del Ejército boliviano destituido, lidera un grupo militar que busca “cambiar el Gabinete de Gobierno” y ha anunciado planes para liberar a “todos los presos políticos”, incluyendo a la expresidenta interina Jeanine Áñez. En declaraciones frente a la sede del Gobierno y acompañado de un tanque, Zúñiga afirmó su intención de “restablecer la democracia” en el país.
En respuesta, el presidente de Bolivia, Luis Arce, y el exmandatario Evo Morales, han convocado a la movilización ciudadana para defender la democracia, denunciando el intento de golpe de Estado militar por parte de Zúñiga.
Internacionalmente, el presidente Andrés Manuel López Obrador de México y la virtual presidenta electa Claudia Sheinbaum han condenado enérgicamente el intento de golpe, expresando su apoyo al presidente Arce como la autoridad legítima de Bolivia. La presidenta de Honduras y pro tempore de la CELAC, Xiomara Castro, ha convocado a una reunión urgente para condenar lo que describe como un acto de “fascismo” contra la democracia en Bolivia y para exigir el respeto al poder civil y a la Constitución del país.
