Este lunes podría marcar el fin de la controversia que ha sacudido el comercio de aguacates y mangos entre México y Estados Unidos. Tras un incidente en Michoacán donde un inspector del Departamento de Agricultura estadounidense fue agredido, se impuso una suspensión de exportaciones que ha generado tensiones diplomáticas.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que hoy se reunirá con el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, y el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, para resolver la situación. López Obrador ha prometido que las exportaciones de aguacate y mango se normalizarán este mismo día.
Sin embargo, el presidente no ocultó su descontento con lo que considera una acción unilateral y prepotente por parte del gobierno estadounidense. “No es ese el modito”, reprochó, cuestionando la necesidad de tanta prepotencia sin una consulta previa.
El conflicto se originó cuando un inspector del Departamento de Agricultura estadounidense se vio involucrado en una protesta de policías en Michoacán. Este incidente llevó a la suspensión de las exportaciones, una medida que López Obrador considera desmesurada y unilateral.
Aunque la solución parece estar cerca, el presidente ha advertido que este tipo de acciones dejan un mal precedente en las relaciones comerciales. “Si somos socios en lo comercial y llevamos una relación, ¿por qué tanta prepotencia?”, cuestionó.
La visita del embajador Salazar a Michoacán es vista como un paso crucial para normalizar las exportaciones. Este conflicto subraya las complejidades de la diplomacia comercial y la importancia de una comunicación fluida y respetuosa entre las naciones.
