Fotografía: Protección Civil hace un llamado a la prevención ante el inicio de la temporada este 15 de mayo.
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Ante la inminente llegada de la temporada de lluvias, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) presentaron el pronóstico oficial de actividad ciclónica para este 2026. Las proyecciones advierten un escenario de contrastes: mientras el Océano Pacífico experimentará una actividad por arriba del promedio histórico, el Atlántico se mantendrá en condiciones cercanas o ligeramente por debajo de la media.

En total, el territorio nacional podría ser testigo de la formación de hasta 36 sistemas tropicales, de los cuales varios podrían alcanzar la categoría de huracanes intensos con potencial de impacto directo en las costas mexicanas.

El Pacífico, el foco de alerta

De acuerdo con las estimaciones presentadas durante la Reunión Nacional de Protección Civil en Veracruz, la cuenca del Pacífico será la más activa. Se prevé el desarrollo de 18 a 21 fenómenos meteorológicos, desglosados de la siguiente manera:

  • Entre 9 y 10 tormentas tropicales.
  • De 5 a 6 huracanes de categoría 1 o 2.
  • Entre 4 y 5 huracanes mayores (categorías 3, 4 o 5).
  • Por su parte, el pronóstico para el Atlántico estima la formación de 11 a 15 sistemas:

  • De 7 a 8 tormentas tropicales.
  • Entre 3 y 5 huracanes de categoría 1 o 2.
  • De 1 a 2 huracanes de gran intensidad.
  • Fechas clave y los primeros nombres de la temporada

    El calendario oficial marca el 15 de mayo como el inicio de la temporada en el Pacífico, mientras que en el Atlántico arrancará el 1 de junio. Ambos periodos concluirán el 30 de noviembre, concentrando su mayor intensidad entre los meses de agosto y octubre.

    Si los sistemas evolucionan conforme a lo previsto, la primera tormenta tropical —y eventual huracán— en formarse en el Pacífico llevará el nombre de Amanda. En la cuenca del Atlántico, el primer fenómeno en ser bautizado será Arthur.

    El factor ‘El Niño’ y la estrategia de respuesta

    Un elemento crucial para este año es la transición hacia las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Los especialistas estiman un 61% de probabilidad de que este fenómeno se consolide entre mayo y julio, fortaleciéndose justo en el pico de la temporada ciclónica. Históricamente, «El Niño» tiende a intensificar las lluvias extremas y la fuerza de los vientos en el Pacífico.

    Ante este panorama, Laura Velázquez Alzúa, titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil, subrayó que los datos científicos no deben generar pánico, sino fomentar una cultura de anticipación. Históricamente, México recibe el impacto directo de unos cinco ciclones anuales.

    Para mitigar los riesgos, las autoridades de los tres niveles de gobierno han establecido cinco ejes de acción: fortalecimiento de alertas tempranas, desazolve de ríos y estabilización de laderas, coordinación interinstitucional, capacitación a comunidades y adaptación sustentable ante el cambio climático.


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