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A 29 días de la tragedia que sepultó la tranquilidad en la mina Santa Fe, los motores de la maquinaria pesada y el esfuerzo humano no se detienen. Autoridades de los tres niveles de gobierno mantienen un operativo ininterrumpido y coordinado para localizar a Leandro Isidro Beltrán, el cuarto y último minero que permanece atrapado tras el colapso de una presa de jales ocurrido el pasado 25 de marzo.

Durante la madrugada y mañana de este jueves 23 de abril, el Puesto de Comando —integrado por la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Marina, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Protección Civil estatal— confirmó que las labores de extracción de material se han concentrado en la rampa de acceso del sector norte.

Las pistas bajo la tierra

El optimismo entre los rescatistas se aferra a un hilo técnico y material. Álvaro Vargas Miranda, gerente administrativo de Industrial Minera de Sinaloa, detalló que a lo largo de las excavaciones se han encontrado pequeñas piezas del vehículo tipo razer en el que se trasladaba Beltrán, quien fungía como supervisor de obras.

La principal hipótesis de las autoridades es que, ante el colapso, el trabajador pudo haber buscado refugio. Hasta el reporte más reciente, las brigadas especializadas, apoyadas por el Batallón de Atención de Emergencias de la Sedena, lograron un avance manual y con maquinaria de 40 metros en el llamado «rebaje 48 norte». Estiman que faltan aproximadamente 30 metros de remoción de «jal» (residuos mineros) para alcanzar el tope de la galería, el punto exacto donde se presume que Isidro pudo haberse resguardado.

A la par, se realizan maniobras de limpieza y despeje en la rampa principal para asegurar el terreno y abrir nuevas rutas de acceso en áreas de la mina que no habían sido exploradas.

El saldo de la tragedia

El siniestro de finales de marzo sorprendió a 25 trabajadores al interior del yacimiento; 21 de ellos lograron salir ilesos por su propio pie. La angustia se concentró en los cuatro que quedaron atrapados bajo toneladas de lodo y roca.

El esfuerzo titánico de los rescatistas ya ha dado frutos agridulces. El 29 de marzo se logró el rescate con vida de José Alejandro Cástulo Colín, seguido por el hallazgo y extracción exitosa de Francisco Zapata Nájera el 8 de abril, quien fue trasladado en helicóptero a Mazatlán. Lamentablemente, ese mismo día fue recuperado el cuerpo sin vida de Abraham Aguilera.

Hoy, el Gabinete de Seguridad federal reitera su promesa a las familias sinaloenses: el operativo no se suspenderá y los recursos no se limitarán hasta agotar todas las vías posibles para devolver a Isidro Beltrán a la superficie.


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