Fotografía: Representantes de 17 estados expusieron ante Volker Türk la parálisis institucional que frena la localización de más de 130 mil víctimas.
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En medio de una crisis que acumula más de 133 mil personas no localizadas y un promedio de 45 desapariciones diarias, la voz de las madres buscadoras resonó este martes con una exigencia clara e inapelable ante la comunidad internacional: la crisis de desapariciones en México debe ser declarada un crimen de lesa humanidad.

Durante un encuentro privado y a puerta cerrada en el Centro Cultural de España, representantes de cerca de 500 colectivos de familias buscadoras —agrupados en 12 plataformas y provenientes de 17 estados de la República— se reunieron con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Volker Türk. El objetivo: exigir que la tragedia nacional sea llevada al pleno de la Asamblea General de la ONU ante la evidente falta de capacidad y apoyo del Estado mexicano.

La lucha frente a la inacción institucional

El desgarrador llamado de las familias expuso una realidad que, aseguran, trasciende a los gobiernos en turno. Las buscadoras denunciaron que bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum se han reducido drásticamente los presupuestos y el personal especializado en tareas de búsqueda. Como ejemplo, señalaron que la Fiscalía General de la República (FGR) eliminó 11 plazas de ministerios públicos especializados en desaparición de personas.

“Necesitan poner más gente, necesitan análisis de contexto y un enfoque diferenciado. Lo que se requiere es voluntad para que tanto la presidenta como la fiscal general cumplan con su responsabilidad de procurar justicia”, sentenció Grace Fernández, del Movimiento Búscame.

Esta falta de recursos obliga a las madres y familiares a asumir labores que corresponden a las autoridades: rastreo en campo, recopilación de pruebas y armado de carpetas de investigación. Araceli González, madre buscadora independiente, lo resumió con dureza: “Se tiene que reconocer que no han hecho su trabajo desde un inicio. Es un delito que se sigue acumulando porque no hay quien realmente investigue los casos”.

Por su parte, Fabiola Rayas, de Familiares Caminando por Justicia en Michoacán, denunció la indolencia burocrática: “Se repiten las mismas omisiones a través de los años: expedientes que se pierden dentro de la fiscalía, que no han sido digitalizados, no hay acompañamiento real por parte de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y, además, persiste una crisis forense”.

Exclusión y desesperación a las afueras del recinto

Mientras el diálogo transcurría al interior, decenas de madres buscadoras que no fueron convocadas se plantaron a las afueras del Centro Cultural de España. En medio de consignas y lágrimas, exigieron ser escuchadas, denunciando opacidad en la selección de los colectivos asistentes.

“A algunos colectivos les dan medallas y se les da preferencia. Si no van a ayudar, que no estén aquí; que no tenga México una comisión de Derechos Humanos”, reclamó Vanessa Gámez, madre de Ana Amelí, estudiante desaparecida en julio de 2025. Gámez subrayó que las cifras de desaparición han repuntado de manera alarmante, con incrementos que, asegura, alcanzan hasta un 300 por ciento en los últimos tres años.

Las Madres del Ajusco aprovecharon la presencia del funcionario internacional para redactar cartas suplicando su intervención. “Los ministerios públicos y los policías de investigación no cuentan con espacios dignos de trabajo, no tienen protección, tecnología, computadoras ni software para hacer una investigación real”, escribieron, evidenciando también el control del crimen organizado en diversas zonas del país y de la propia capital.

El impacto en la ONU y el choque político

El testimonio de las familias logró permear en la diplomacia internacional. A su salida, Volker Türk utilizó sus plataformas digitales para expresar la conmoción que le generó el encuentro. “Es difícil encontrar las palabras para describir mis intercambios de hoy en México con las familias de personas desaparecidas. Es aún más difícil comprender la profundidad de su dolor y sufrimiento. Su valentía, fortaleza y resiliencia inquebrantables me inspiran profundamente; su búsqueda de verdad y justicia debe ser atendida”, afirmó el Alto Comisionado.

Este miércoles 22 de abril, Türk sostendrá una reunión clave con la presidenta Claudia Sheinbaum y su Gabinete de Seguridad en Palacio Nacional, donde se prevé que plantee las exigencias recabadas.

El contexto político de esta visita es sumamente tenso. Apenas a principios de este mes, el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU concluyó que existen “indicios fundados” de que en México las desapariciones podrían equivaler a crímenes de lesa humanidad. El gobierno federal rechazó categóricamente el informe, tildándolo de tendencioso.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, calificó una reunión previa con Türk como “positiva”, destacando que se dialogó sobre la colaboración permanente y el nuevo plan de búsqueda. Sin embargo, en el Senado de la República, la polarización es evidente: mientras legisladores de oposición como el panista Ricardo Anaya alertan que en el país desaparecen 34 personas al día, desde el oficialismo, el senador morenista Ignacio Mier negó rotundamente que exista aquiescencia o tolerancia por parte del Estado mexicano para cometer desapariciones forzadas.

Un contexto de violencia generalizada

La visita del Alto Comisionado también sirvió como foro para que organizaciones civiles de distintas trincheras expusieran la crisis sistémica. Susana Camacho, de México Evalúa, presentó cifras alarmantes, revelando que la impunidad en el país roza el 90 por ciento.

Asimismo, el Consejo Consultivo del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas alertó a Türk sobre los riesgos crecientes para quienes ejercen la libertad de expresión y el activismo, denunciando rezagos en las evaluaciones de riesgo y recordando que, tan solo en 2025, al menos cuatro personas incorporadas al Mecanismo fueron asesinadas.

Para las madres buscadoras, el reloj no se detiene y la paciencia institucional se ha agotado. Su mensaje para la ONU y para el gobierno es uno solo: México necesita ayuda internacional urgente para frenar una tragedia que devora a decenas de personas cada amanecer.

Nota Editorial: Este reportaje fue elaborado con información y reportes de los periodistas Héctor Gordoa (Latinus), Carlos Lara Moreno (TV 4 Noticias), Elizabeth Santiago y Karla Alva (La Silla Rota), Nora Bucio (MVS Noticias), Lorena Muñoz (Los Noticieristas), Héctor Figueroa (Excélsior), María Cabadas (El Universal), Fabiola Hernández (SDP Noticias) y la redacción de Cambio de Michoacán.


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