El milagro de la supervivencia tomó forma la tarde de este lunes. Tras permanecer más de 130 horas sepultado a casi 350 metros de profundidad en la mina Santa Fe, José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, fue dado de alta del Hospital General de Mazatlán. Su asombrosa recuperación, presentando apenas un cuadro de deshidratación leve, ha inyectado una dosis vital de esperanza en el Puesto de Mando Unificado, que ahora trabaja a contrarreloj y bajo tácticas de rapel para alcanzar a los tres mineros que aún permanecen bajo tierra.
El secretario de Salud del estado, Dr. Cuitláhuac González Galindo, confirmó que el trabajador originario de Angangueo, Michoacán, egresó a las 15:00 horas en excelentes condiciones generales y sin lesiones de gravedad, retirándose del nosocomio por su propio pie acompañado de su familia (Gobierno de Sinaloa / RTV Noticias Morelos).
Sobrevivir a la oscuridad
El colapso, derivado de la infiltración de una presa de jales que inundó de lodo las galerías el pasado miércoles 25 de marzo, sorprendió a José Alejandro mientras operaba maquinaria pesada. En una entrevista exclusiva (N+ / Excélsior), el minero con 19 años de experiencia relató cómo la intuición le salvó la vida.
“Vi que empezó a bajar el lodo (…) me subí a un contrapozo y ahí fue donde me resguardé a que pasara todo. Quería subir al otro tramo, pero no podía y dije: ‘hasta aquí, lo que tenga que ser, que sea’”, narró el sobreviviente. Durante los angustiantes días en la oscuridad, su mente se aferró a sus hijas y a su nieta de ocho años. Su esposa, Martha Pérez Colín, describió el rescate como una respuesta divina tras días de pánico y rezos en familia.
Al escuchar a los rescatistas, José Alejandro comenzó a gritar. Fue localizado a las 00:25 horas de este lunes y extraído de manera segura, logrando además dar indicaciones clave sobre la posible ubicación de sus compañeros (Jesús Bustamante, Excélsior).
Esta madrugada se logró rescatar al primero de los cuatro mineros atrapados al interior de la mina, Santa Fe en el municipio de Rosario. Ello fue posible gracias al operativo de rescate compuesto por los 36 especialistas enviados por @defensamx1, efectivos de la @SEMAR_mx y…
— Rubén Rocha Moya (@rochamoya_) March 30, 2026
A 100 metros del objetivo
Con el primer rescate exitoso, la prioridad absoluta es alcanzar a los tres trabajadores restantes. El gobernador Rubén Rocha Moya detalló que, gracias a las indicaciones topográficas y al avance de cinco kilómetros al interior de la mina, los equipos de rescate estiman estar a unos 100 metros de distancia de los mineros atrapados (Eduardo Peña, Los Noticieristas). Sin embargo, debido a la acumulación de sedimentos que en algunas zonas supera el metro de altura, el descenso convencional ya no es viable.
«No es posible bajar como lo venían haciendo, sino hacerlo con rapel», explicó el mandatario estatal, destacando la alta especialización de las maniobras actuales.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el exitoso operativo coordinado por la titular de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), Laura Velázquez Alzúa, y externó su confianza en las brigadas. “Es increíble que después de casi una semana el minero estaba con vida, ojalá podamos encontrar a los otros tres mineros en buenas condiciones”, declaró la mandataria desde Palacio Nacional, confirmando la integración de ingenieros especialistas de la CFE, con experiencia en Pasta de Conchos, a las labores en Sinaloa (Carla González, El Sol de Mazatlán / Micaela Varela, El País).
Actualmente, el despliegue es monumental. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, Guardia Nacional y cuadrillas especializadas de diversas mineras del país (como Guanaceví, Minera Autlán y Fresnillo) trabajan sin pausa (Carlos Velázquez, Nación 321). Se sabe que, durante la emergencia, las fuerzas armadas han logrado inyectar oxígeno y agua a través de ductos, lo que, sumado a los ruidos detectados en la profundidad, mantiene viva la fe.
Afuera de la mina en la comunidad de Chele, con su histórico pasado minero documentado por el INEGI y la Secretaría de Turismo (Javier Cabrera Martínez, El Universal), dos unidades del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) mantienen los motores encendidos. Están listas para actuar en el instante en que la montaña, una vez más, decida devolver con vida a quienes resguarda en sus entrañas.

