Fotografía:Exigen la clausura inmediata de ductos irregulares que amenazan la salud pública y el hábitat de especies locales. Crédito de la imagen a Nutriasderio_Metlac.
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La crisis ambiental que asfixia a los cuerpos de agua en Veracruz ha llegado a un punto crítico. El pasado domingo 22 de marzo, en el marco del Día Mundial del Agua, miles de ciudadanos, ambientalistas y comunidades unidas salieron a las calles en diversos municipios del estado para exigir un alto total a la contaminación que devasta los ríos, mares y lagunas de la región.

El foco principal de la emergencia se concentra en los ríos San Miguel y Metlac. En el municipio de Fortín de las Flores, contingentes se manifestaron a las afueras del palacio municipal para denunciar un ecocidio documentado desde diciembre de 2025. De acuerdo con los inconformes, descargas irregulares de aguas residuales e industriales están envenenando el ecosistema, provocando un cambio drástico en el color del agua y olores insoportables que ponen en riesgo la salud de poblaciones enteras.

Las comunidades organizadas identificaron los ductos contaminantes a la altura de «La Joya», en el municipio de Ixtaczoquitlán; sin embargo, acusaron que prevalece la impunidad. A pesar de haber presentado denuncias formales ante los Ayuntamientos, la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA), la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) y la COFEPRIS, las autoridades mantuvieron silencio y no aplicaron sanciones.

Fauna en peligro y saqueo del agua

El deterioro de estos cuerpos de agua no solo representa un riesgo sanitario, sino una tragedia para la biodiversidad. Los especialistas alertaron que la fauna local está severamente amenazada; un ejemplo claro son las nutrias, cuyo hábitat natural está siendo destruido por el vertedero de desechos sin tratamiento previo. «Gobernar es proteger, no permitir el ecocidio», sentenciaron los defensores de la reserva ecológica.

La indignación se replicó en la capital del estado. Durante la Cuarta Marcha por el Agua en Xalapa, los asistentes avanzaron entre rituales y consignas bajo un reclamo unánime: “No es sequía, es saqueo”. En esta movilización, se evidenció la urgencia de implementar políticas públicas reales para rescatar los afluentes afectados por desechos humanos e industriales en Coatepec, Xico y Jalcomulco.

El pliego petitorio de las organizaciones es contundente y exige tres acciones inmediatas: la clausura definitiva de los ductos clandestinos, la realización de análisis de agua urgentes y de carácter público, y sanciones penales y económicas reales contra los responsables.

A la par, en el puerto de Veracruz, otros colectivos se sumaron a la jornada de protestas para exigir medidas de remediación ante los recientes derrames de hidrocarburos en la zona costera, dejando claro que la defensa por el agua en la entidad no dará un paso atrás.


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