El estancamiento en las negociaciones económicas entre la Universidad de Sonora (Unison) y sus representaciones sindicales ha detonado una crisis laboral que amenaza con paralizar a la máxima casa de estudios del estado. Al calificar como insuficientes los ofrecimientos de las autoridades universitarias, los sindicatos de académicos y trabajadores administrativos formalizaron sus respectivos emplazamientos a huelga para el mes de abril.
Luego de marchar desde el edificio de Rectoría hasta el Palacio de Gobierno y acudir al Tribunal Laboral, el Sindicato de Trabajadores y Empleados (STEUS) fijó como fecha límite para el estallamiento de huelga el próximo jueves 16 de abril, mientras que el Sindicato de Trabajadores Académicos (STAUS) marcó en el calendario el 30 de abril.
Las exigencias en la mesa
El trasfondo del conflicto es un deterioro histórico en los ingresos del personal. Según Cuauhtémoc Nieblas Cota y Alejandro Manzanares Morales, líderes del STAUS y STEUS respectivamente, el poder adquisitivo de los trabajadores universitarios se ha desplomado un 40% desde 1990 debido a las políticas de contención salarial.
Actualmente, el frente académico exige un incremento directo al salario del 10.8%, más un 5% en prestaciones y un plan de recuperación a cinco años. Nieblas Cota denunció que la Unison se ha estancado en ofrecer únicamente el tope federal del 4%, eliminando el 2% adicional en prestaciones que habitualmente se otorgaba.
En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, se realizó en la Universidad de Sonora una mesa de diálogo con el tema Equidad de género y educación superior: https://t.co/omdJP3ot8F pic.twitter.com/Rp1BBxMRbQ
— Soy Unison (@SoyUnison) March 18, 2026
Por su parte, la base administrativa y de empleados agrupada en el STEUS ha puesto sobre la mesa la exigencia de un aumento del 50%. Manzanares advirtió que la institución se niega a reconocer que un sector de los trabajadores percibe ingresos por debajo del salario mínimo general, lo que genera un clima de alta incertidumbre.
Respuesta institucional y el factor gubernamental
En respuesta a las movilizaciones, la Universidad de Sonora emitió un posicionamiento donde reitera su apertura al diálogo bajo el marco normativo vigente. La institución aclaró que los salarios reales de su personal se encuentran por encima de los tabuladores federales y descartó que el reciente ajuste al Anexo de Ejecución 2026 implique recortes o aumentos de plazas, recordando que desde 2021 han eliminado cerca de 80 posiciones de confianza como medida de austeridad.
El conflicto ya ha tocado las puertas del Ejecutivo estatal. Tras la marcha, una comitiva sindical fue recibida por Paulina Ocaña, jefa de la Oficina del Ejecutivo, quien se comprometió a llevar las demandas directamente al gobernador Alfonso Durazo Montaño.
Al respecto, el mandatario estatal hizo un llamado a la conciliación y confió en la flexibilidad de las autoridades universitarias para evitar el cierre de los campus. Durazo recordó que, en el pasado, la Unison llegó a promediar hasta dos huelgas anuales, situación que dañó severamente el prestigio de la institución y afectó la contratación de sus egresados en el sector productivo, un escenario de descrédito que, advirtió, no debe repetirse.

