Ir al supermercado o al mercado sobre ruedas se ha vuelto un reto para las familias mexicanas. Durante febrero de 2026, la inflación en México volvió a acelerar, alcanzando un 4.02% anual, su nivel más alto desde junio del año pasado.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), tan solo de enero a febrero, los precios aumentaron en promedio un 0.50%. Con este resultado, la inflación se sale ligeramente de la meta ideal del Banco de México (Banxico), que busca mantenerla controlada en un 3% (con un margen de maniobra de un punto hacia arriba o hacia abajo).
Diccionario económico: ¿Qué nos dicen los datos?
Cuando escuchamos las noticias financieras, suelen mencionar términos complejos. Aquí te los traducimos al lenguaje del día a día para entender exactamente qué está pasando con tu dinero:
INPC (Índice Nacional de Precios al Consumidor): Imagina un carrito de supermercado gigante que contiene 123 mil productos y servicios básicos (desde frijoles y luz, hasta colegiaturas y cortes de cabello). El INEGI revisa este «carrito» constantemente para ver si hoy te cuesta más llenarlo que el mes pasado. A ese cambio le llamamos inflación general.
Inflación Subyacente (La tendencia «real»): Este es el dato que más vigilan los expertos. Para calcularlo, sacan del «carrito» los productos que cambian de precio bruscamente por factores externos (como una sequía que arruina cosechas o un conflicto internacional que sube la gasolina). Al quitar ese ruido, vemos la inflación más pura y estable. En febrero, esta se ubicó en 4.50%.
En febrero 2026, el Índice Nacional de Precios al Consumidor #INPC se ubicó en 144.307 y representó un aumento de 0.50% respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual fue de 4.02%.
Por componente, la inflación anual fue la siguiente:
▪️4.50% subyacente… pic.twitter.com/SHsps67Ujr— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) March 9, 2026
Inflación No Subyacente (La montaña rusa): Es exactamente lo opuesto. Aquí solo se mide lo impredecible: los alimentos frescos (frutas, verduras, carnes) y las tarifas del gobierno (gas, luz, gasolina). Como dependen del clima o de decisiones políticas, sus precios suben y bajan de golpe. En febrero, este rubro creció un 2.44%.
La lista del súper: ¿Qué subió y qué bajó?
El impacto de la inflación de febrero se sintió con fuerza en la sección de frutas y verduras debido a cuestiones climáticas y de temporada, además del ajuste fiscal a inicio de año que encareció productos como los cigarros.
Los que castigaron la cartera (Aumento mensual):
Los que dieron un respiro (Disminución mensual):
¿Qué sigue para nuestra economía?
Aunque el repunte asusta, el Banco de México considera que este impacto es temporal, provocado en parte por los impuestos actualizados a inicios de año en refrescos y tabaco. Por ahora, Banxico mantiene su tasa de interés pausada en un 7%, esperando que en los próximos meses los precios comiencen a ceder y el dinero vuelva a rendir un poco más en los hogares mexicanos.

