El terror y el fuego se apoderaron del municipio de Aldama, Chihuahua, luego de que un grupo armado atacara con bombas molotov las instalaciones de la empresa Gas Noble. El saldo: siete pipas de gas licuado de petróleo (LP) completamente calcinadas, una más con daños parciales y el desalojo de emergencia de 400 habitantes del fraccionamiento Álamos.
El siniestro comenzó alrededor de las 23:30 horas del viernes, cuando sujetos desconocidos ingresaron a pie al predio y lanzaron los artefactos explosivos directamente contra las unidades estacionadas, cada una con capacidad de 4 mil 500 litros. Las detonaciones convirtieron el lugar en un infierno que iluminó el cielo nocturno y amenazó con extenderse a la zona habitacional contigua.
Un fuerte incendio registrado sábado dejó siete pipas de gas totalmente calcinadas en el fraccionamiento Álamos, en el municipio de Aldama, Chihuahua. https://t.co/lryq5osZLE
— NMás (@nmas) March 7, 2026
Megaoperativo y evacuación
Dada la magnitud de la emergencia, se desplegó un operativo sin precedentes que se prolongó hasta las 4:00 horas del sábado. En las labores de contención participaron 12 bomberos de Aldama y de la ciudad de Chihuahua, apoyados por efectivos de la Policía Estatal, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano.
Las autoridades establecieron un perímetro de seguridad de 100 metros, lo que obligó a la evacuación preventiva de cientos de familias en plena madrugada. Para monitorear el avance del fuego, la Unidad de Operaciones Aéreas sobrevoló la zona con drones. Pese a lo aparatoso del ataque, la Coordinación Municipal de Protección Civil confirmó que no se registraron personas lesionadas ni fallecidas.
Crimen organizado y negligencia gubernamental
De acuerdo con el fiscal estatal, César Jáuregui Moreno, este atentado está directamente vinculado a una disputa entre grupos criminales que buscan controlar el corredor Aldama-Coyame-Ojinaga, una ruta estratégica fronteriza utilizada para el trasiego de drogas, armas y combustibles.
Sin embargo, el ataque destapó otra problemática: la presunta negligencia de las autoridades. Desde diciembre de 2025, vecinos de la zona habían presentado quejas formales ante la Coordinación Estatal de Protección Civil y otras dependencias, denunciando que Gas Noble operaba sin permisos federales, estatales ni municipales en medio de un área residencial. A pesar del inminente riesgo y de la reciente violencia en la zona —que incluyó una balacera el pasado 24 de febrero—, las autoridades omitieron realizar inspecciones efectivas.
Actualmente, la Fiscalía General del Estado mantiene abierta una carpeta de investigación por los delitos de daños e incendio, mientras analiza cámaras de seguridad para dar con los responsables de un ataque que pudo terminar en una tragedia mayúscula.

