A un año de que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco revelara al mundo las atrocidades ocultas en el Rancho Izaguirre, ubicado en el municipio de Teuchitlán, el caso se ha consolidado como una radiografía de la crisis de desapariciones y la negligencia institucional en México. Lo que el Gobierno federal ha catalogado formalmente como un centro de adiestramiento y reclutamiento forzado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), es recordado por las familias y colectivos como un sitio de exterminio y dolor donde aún queda mucho por desenterrar.
Este jueves, en el marco del primer aniversario del hallazgo ciudadano realizado el 5 de marzo de 2025, la Fiscalía General de la República (FGR) emitió un informe detallando sus avances. Según la dependencia, el procesamiento integral del predio tiene un progreso del 64.44%. De manera «clara y contundente», la fiscalía reiteró que el sitio operaba con una casa táctica simulada para prácticas de tiro, acondicionamiento y desafíos físicos, donde personas reclutadas de manera forzada eran despojadas de su ropa.
A un año del hallazgo del #RanchoIzaguirre en #Jalisco, presuntamente utilizado como campo de adiestramiento por grupos criminales. Como resultado de las investigaciones y procesos judiciales relacionados con el caso 10 sujetos vinculados con estas actividades… pic.twitter.com/c03KsHe9lq
— Canal Catorce (@canalcatorcemx) March 6, 2026
Hasta el momento, la FGR ha confirmado la detención de 47 personas vinculadas con estos hechos, entre las que destacan figuras políticas y policiales locales, como el expresidente municipal de Teuchitlán, José Ascensión «N», y presuntos líderes operativos del cártel como «El Lastra» y «La Leona». No obstante, en materia forense, el saldo oficial reportado por la fiscalía federal se reduce a «dos fragmentos de restos óseos» correspondientes a un hombre cuyo perfil genético aún no ha hecho match con el banco de datos de desaparecidos.
Hoy 5 de marzo se cumple 1 año del hallazgo más macabro en la historia reciente de México: el campo de exterminio en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco.
Colectivos de búsqueda encontraron más de 200 pares de zapatos y cientos de prendas. Denunciaron la existencia de… pic.twitter.com/zyO8phvgBj
— Arturo Villegas (nueva cuenta) (@ArturoVill7) March 5, 2026
El peso de la negligencia: La Recomendación de la CNDH
Contrastando con la narrativa de avance de la FGR, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 11/2026, dirigida a la Fiscalía del Estado de Jalisco (FEJ) y al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), evidenciando una cadena de errores sistémicos que alteraron la investigación de manera irreversible.
El documento detalla que las autoridades estatales vulneraron los derechos a la legalidad y al acceso a la justicia al no procesar adecuadamente más de 1,800 indicios —entre prendas, zapatos y pertenencias— localizados en el predio. La CNDH documentó retrasos injustificados de meses para la confronta de perfiles genéticos, pérdida de cadena de custodia, sustracción de vehículos asegurados y un episodio crítico ocurrido el 20 de marzo de 2025, cuando se permitió el ingreso masivo de personas al inmueble, contaminando la escena del crimen. Por ello, la Comisión ha exigido a las dependencias jaliscienses una disculpa pública en un plazo no mayor a seis meses.
«No fue solo adiestramiento, hubo muerte y silencio»
Para el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, las condenas —incluso aquellas de 141 años dictadas a algunos de los primeros detenidos— no representan justicia si no hay nombres para los restos encontrados. En conmemoración de la fecha, la agrupación difundió un video inédito de casi seis minutos que muestra el estremecedor momento en que ingresaron al rancho hace un año, encontrando cuartos atiborrados de ropa, identificaciones y huesos calcinados, en un sitio que la opinión pública llegó a bautizar como «el Auschwitz mexicano».
La realidad contradice la versión de que el predio está completamente procesado. Indira Navarro Lugo, representante del colectivo, denunció que apenas hace 15 días volvieron a las inmediaciones del Rancho Izaguirre y localizaron más prendas y fragmentos óseos en la parte trasera exterior del inmueble. Las familias buscadoras acusan que la investigación fue abandonada y que la inseguridad latente en la zona, exacerbada por reacomodos del crimen organizado, ha obligado a suspender las jornadas de búsqueda ante la negativa de acompañamiento por parte de la Guardia Nacional.
Mientras la justicia se mide en tribunales con decenas de detenidos, en la tierra de Teuchitlán la exigencia se mide en fragmentos recuperados. A un año de distancia, el Rancho Izaguirre sigue siendo una herida abierta, un testimonio de la impunidad inicial y un recordatorio de que, en México, la verdad sobre los desaparecidos la siguen desenterrando las madres.
Nota de redacción: Para la elaboración de este reportaje periodístico se recabó, contrastó y sintetizó información de los periodistas Erika Rosete (El País), Alejandra Ortiz (El Universal), David Saúl Vela (El Financiero / EFE), Gustavo Castillo García (La Jornada), Rubén Mosso (Milenio), Elizabeth Rivera Avelar (Proceso), así como despachos informativos de N+, IMER Noticias y comunicados oficiales de la FGR y CNDH.

