La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó categóricamente que el reciente abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, haya sido una concesión para apaciguar las presiones y amenazas arancelarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria aclaró que el operativo desplegado el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco, tenía como único propósito ejecutar mandamientos judiciales contra el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado hasta hace unos días como el criminal más buscado del mundo.
“No fue ese el objetivo (ceder a la presión). Esta persona tenía una orden de aprehensión o varias, el operativo fue para detenerlo. El problema es que la Secretaría de la Defensa Nacional recibió agresiones y respondió en el momento”, explicó Sheinbaum, desestimando las versiones sobre una supuesta sumisión ante Washington.
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", se haya realizado por presiones por parte del gobierno de Estados Unidos. pic.twitter.com/iOT3j8claH
— NMás (@nmas) March 4, 2026
No obstante, la titular del Ejecutivo admitió que el golpe a la estructura criminal fue posible gracias a la cooperación binacional: “Claro, hay información de inteligencia de Estados Unidos que se utilizó en el operativo”.
Guadalajara, el próximo destino clave
Para enviar un mensaje de control institucional y contener los estragos de la violencia, Sheinbaum Pardo anunció que este viernes 6 de marzo trasladará su conferencia matutina y la reunión del Gabinete de Seguridad a Guadalajara, Jalisco.
Esta visita ocurre a dos semanas de la crisis que paralizó a más de 20 estados del país con 252 narcobloqueos y enfrentamientos, derivados de la muerte del capo. Además, Jalisco enfrenta el reto monumental de garantizar la paz de cara a la Copa del Mundo 2026, de la cual Guadalajara es una de las sedes principales.
“El viernes vamos a estar justamente en Guadalajara y a lo mejor algunas de estas preguntas (sobre la estructura política que protegía al capo) pueden contestarse”, adelantó la presidenta.
El reto del «día después»
La caída de «El Mencho» representa el mayor golpe al narcotráfico en lo que va del sexenio, marcando un evidente distanciamiento de la política de «abrazos, no balazos» de la administración anterior. Sin embargo, el Gobierno federal enfrenta ahora el desafío del desmantelamiento real del cártel para evitar que la fractura interna y la batalla por la sucesión desaten un baño de sangre mayor.
Mientras tanto, en entidades como Sinaloa y Jalisco, organizaciones civiles y colectivos de madres buscadoras denuncian que la violencia del crimen organizado sigue intacta, exigiendo resultados tangibles más allá del descabezamiento de las cúpulas criminales.

