Con profunda indignación y el reclamo unánime de justicia por parte de la comunidad universitaria, concluyó la búsqueda de Kimberly Joselin Ramos Beltrán. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos confirmó que el cuerpo localizado en una zona boscosa al norte de Cuernavaca corresponde al de la estudiante de 18 años, desaparecida desde el pasado 20 de febrero.
El hallazgo se concretó el 2 de marzo durante un operativo de rastreo en un polígono de intervención cercano a una cabaña, donde previamente se habían localizado prendas con manchas de sangre, la credencial de elector y pertenencias de la víctima. Tras realizarse los estudios genéticos pertinentes por parte de la Coordinación General de Servicios Periciales, se notificó a la familia antes de hacer el anuncio público.
El Fiscal General de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, emitió un mensaje contundente asegurando que el caso se investiga con estricta perspectiva de género: “En esta institución no permitiremos que se criminalice a ninguna víctima. Kimberly tendrá justicia. No habrá impunidad. Este es nuestro compromiso institucional”, sentenció.
El principal sospechoso, tras las rejas
Las investigaciones, conducidas por la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas, derivaron en la detención de Jared Alejandro “N” el pasado 28 de febrero. El imputado, identificado como estudiante de la misma Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y persona perteneciente al círculo cercano de Kimberly, fue presuntamente el último en verla con vida.
Actualmente, Jared Alejandro “N” se encuentra recluido bajo la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa por su probable responsabilidad en el delito de desaparición de persona cometida por particulares agravada, a la espera de su audiencia de vinculación a proceso.
Indignación y movilizaciones en la capital
Kimberly Joselin fue vista por última vez cuando se dirigía al campus Chamilpa de la UAEM para asistir a sus clases en la Facultad de Contaduría, Administración e Informática. Su desaparición desató una ola de exigencias que escalaron rápidamente.
Este martes, la impotencia de la comunidad estudiantil se desbordó en las calles de Cuernavaca. Un contingente de aproximadamente mil personas marchó vestido de blanco rumbo al Palacio de Gobierno y colocó simbólicamente la silla vacía de la joven rodeada de flores.
La tensión de las protestas ha derivado en la toma de la rectoría y actos de vandalismo en edificios gubernamentales por parte de manifestantes que reclaman inacción inicial y fallas en la seguridad del campus. Ante esto, tanto la rectora de la UAEM, Viridiana Aydeé León Hernández, como la gobernadora Margarita González Saravia, han hecho llamados urgentes al diálogo, condenando la violencia de grupos externos, pero uniéndose a la exigencia innegociable de justicia para la joven estudiante.

