Apenas unos días después de que el Congreso argentino aprobara la primera reforma profunda del mercado laboral en medio siglo, impulsada por el presidente Javier Milei, la medida ya enfrenta sus primeras y contundentes impugnaciones judiciales. Este lunes, en medio de masivas movilizaciones hacia el Palacio de Tribunales, organizaciones sindicales presentaron demandas colectivas exigiendo que se declare la inconstitucionalidad de la recién sancionada Ley de Modernización Laboral.
La Confederación General del Trabajo (CGT), la principal central obrera del país que agrupa a más de 6 millones de trabajadores, y la Asociación Gremial de Abogados del Estado (AGAE), encabezan la ofensiva legal. Argumentan que los cambios introducidos representan un retroceso alarmante que retrotrae el marco legal «a épocas cercanas a la servidumbre».
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— CGT (@cgtoficialok) March 2, 2026
La batalla legal y los argumentos sindicales
«Esta ley significa una afectación grave de derechos colectivos e individuales que violan expresamente principios constitucionales», advirtió la CGT a través de un comunicado tras formalizar la denuncia. La central obrera sostiene que la normativa vulnera el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, así como el «principio de progresividad» —que impide retroceder en derechos laborales adquiridos— y el «principio protectorio», diseñado para equilibrar la histórica desigualdad estructural entre empleador y trabajador.
Por su parte, Roberto Álvarez, secretario adjunto de la AGAE, subrayó que «no se trata de una discusión política, se trata de una discusión constitucional». La demanda colectiva de este gremio exige la nulidad de múltiples artículos al considerar que alteran de modo directo el marco normativo que rige las relaciones laborales, generando una amenaza concreta.
La urgencia de los sindicatos por frenar la ley se enmarca en un contexto económico complejo. De acuerdo con datos de la CGT basados en consultoras privadas, desde que el actual gobierno asumió a fines de 2023 con su programa de ajuste económico, se han perdido más de 300,000 puestos de trabajo en el país.
¿Qué cambia con la Ley de Modernización Laboral?
El texto definitivo, que logró la luz verde en el Senado el pasado viernes gracias a los votos del oficialismo y bloques aliados, introduce 28 modificaciones sustanciales al régimen laboral argentino. Aunque durante el debate se eliminaron artículos polémicos —como el que reducía hasta en un 50% el cobro del salario durante licencias médicas—, el núcleo de la reforma transforma radicalmente las condiciones de contratación y despido:
El argumento oficial: Inversión y formalidad
Desde la Casa Rosada, la narrativa es diametralmente opuesta. El gobierno sostiene que la rigidez de la antigua legislación, con más de 50 años de antigüedad, es la responsable directa de que aproximadamente el 43% de la fuerza laboral argentina se encuentre en la informalidad.
Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en el Senado, defendió la medida asegurando que «en nombre de los trabajadores se mandó a la informalidad a miles de argentinos durante años. Es una estafa moral que queremos corregir para dar certeza y previsibilidad».
El presidente Javier Milei considera que esta flexibilización, largamente reclamada por cámaras empresariales y el Fondo Monetario Internacional (FMI), es la piedra angular para atraer inversión extranjera, disparar la productividad y reactivar la creación de empleo formal.
La disputa ahora queda en manos de la Justicia, que deberá decidir si desestima las demandas o hace lugar a los recursos de amparo, lo que podría derivar en la suspensión temporal de la reforma mientras se resuelve la cuestión de fondo. Por ahora, Argentina se mantiene en vilo, dividida entre la promesa gubernamental de modernización económica y el temor sindical a la precarización laboral absoluta.
Nota de la redacción: Para la elaboración de este reporte periodístico se recopiló, contrastó y dio crédito a la información y datos proporcionados por los despachos informativos y coberturas de: La Jornada, AFP, Ríodoce, Fernanda González (Wired), Seattle Post Intelligencer, AP, Revista Códigos, APFDigital, Canal Abierto y Cadena 3 Argentina.

