El reinicio de operaciones del Tren Interoceánico dependerá estrictamente del aval de expertos internacionales. Andrés Lajous, titular de la Agencia Reguladora del Servicio Ferroviario y director general de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI), informó que la empresa alemana TÜV Rheinland ya comenzó los trabajos de inspección y prueba para certificar la seguridad del sistema, tras el trágico descarrilamiento ocurrido en diciembre de 2025 en Oaxaca, que dejó un saldo de 14 personas sin vida.
Durante la conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, Lajous explicó que la elección de esta compañía, líder mundial en servicios técnicos y de seguridad ferroviaria, se basó en su neutralidad. «Le llamamos un tercero independiente, porque el objetivo es que sea una empresa que no tenga una relación con las partes involucradas en el accidente», detalló el funcionario.
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La Línea Z del Ferrocarril Interoceánico ya es analizada por una empresa internacional certificadora; se trata de la firma alemana TÜV Rheinland México, aunque aún están en proceso las investigaciones que provocaron el descarrilamiento.
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Pruebas en marcha y recomendaciones obligatorias
Los trabajos en campo ya iniciaron. TÜV Rheinland se encuentra realizando pruebas dinámicas con los trenes y evaluando exhaustivamente las características del servicio, la infraestructura y la atención al usuario.
El objetivo de esta auditoría integral es emitir un conjunto de recomendaciones técnicas que la Agencia Reguladora instrumentará de manera obligatoria. Una vez aplicadas, la firma alemana verificará su cumplimiento para garantizar un servicio de calidad y asegurar que no vuelva a ocurrir una tragedia de esta magnitud.
El debate sobre las causas: ¿Velocidad o infraestructura?
El proceso de certificación corre en paralelo a las investigaciones oficiales. El pasado 27 de enero, la Fiscalía General de la República (FGR) emitió una conclusión preliminar atribuyendo el descarrilamiento a un exceso de velocidad. Según las cajas negras, el convoy viajaba a 65 km/h en una curva donde el límite era de 50 km/h, lo que derivó en acciones penales contra el maquinista por presunto homicidio y lesiones culposas.
No obstante, esta versión ha sido cuestionada por especialistas en ingeniería civil de la Universidad Iberoamericana. Académicos como el Dr. Manuel del Moral Dávila y el Mtro. Agustín Ortega García advirtieron que la tragedia no puede reducirse a un factor humano; señalaron que la antigüedad del material rodante y la rehabilitación parcial de una vía histórica son factores clave que la autoridad debe considerar.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum precisó que la FGR deberá profundizar y cerrar su revisión, ya que lo presentado hasta ahora es solo un «primer avance» de los hechos.
Avances en la reparación del daño
En el ámbito de la justicia restaurativa, la mandataria federal aseguró que hay un progreso significativo en la atención a los afectados. A través de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), el Gobierno Federal mantiene reuniones constantes con los deudos.
«Van muy avanzados en la comunicación con todas las familias, incluso ya en la aceptación de la reparación integral del daño de la mayoría de ellas», concluyó Sheinbaum.

