Fotografía: En contraste, otros cuatro munícipes cuentan con escolta tras sufrir atentados armados. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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La sombra del «Operativo Enjambre» —que recientemente sacudió a los gobiernos municipales del Estado de México y Jalisco— se extiende ahora hacia Morelos. El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del estado, Miguel Ángel Urrutia Lozano, confirmó que al menos cinco presidentes municipales están bajo investigación por presuntos vínculos con la delincuencia organizada y actos de corrupción.

Bajo la lupa de la Federación

En un escenario donde la seguridad pública se entrelaza con la política local, Urrutia Lozano reveló que existe una coordinación estrecha con la federación. El funcionario destacó la existencia de una carpeta de investigación activa en la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la FGR, la cual apunta directamente a posibles servidores públicos de la zona oriente de la entidad.

Aunque las autoridades no han revelado los nombres ni los municipios específicos para no entorpecer el debido proceso, el secretario de Seguridad advirtió que los resultados de estas indagatorias podrían ser relevantes en «las próximas fechas». Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que se replique el «Operativo Enjambre» en Morelos, Urrutia no descartó la medida, aunque aclaró que es una decisión que corresponde a las autoridades federales.

El «modus operandi»: omisión y complicidad Las investigaciones no surgen solo de la inteligencia federal, sino del «clamor popular». Según Urrutia, existen múltiples denuncias ciudadanas que han alertado sobre el comportamiento sospechoso de los ediles.

El funcionario detalló los patrones que sugieren una posible colusión con grupos criminales:

  • Alcaldes que dejan de ejercer sus funciones de seguridad.
  • Negativa a incrementar o certificar su fuerza policial.
  • Falta de trabajo conjunto con el estado.
  • Permisividad ante «giros negros» (bares o centros nocturnos irregulares) que sirven como puntos de operación para la delincuencia.
  • «Si no ayuda con la clausura de giros negros, no respeta los diferentes lugares, pues eso lógicamente da pie a que tenga una posible colusión con grupos criminales que tanto daño le hacen al estado», sentenció Urrutia.

    Antecedentes en el Oriente

    La zona oriente de Morelos ha sido un foco rojo constante. Cabe recordar que a principios de 2025 circularon materiales audiovisuales que vinculaban a ediles de municipios como Cuautla y Atlatlahucan con presuntos líderes del Cártel de Sinaloa, lo que refuerza la línea de investigación actual de la FEMDO y la Fiscalía General del Estado (FGE).

    La otra cara: Alcaldes bajo fuego

    Mientras unos son investigados por complicidad, otros gobiernan bajo amenaza de muerte. Urrutia Lozano informó que, en contraste, cuatro alcaldes cuentan con protección especial estatal y federal tras sufrir ataques o intimidaciones.

    El caso más reciente es el de Valentín Lavín Romero, presidente municipal de Temoac, quien fue atacado a balazos el pasado 31 de enero mientras cargaba combustible en Jonacatepec. Ante el riesgo inminente, las autoridades han realizado un estudio de riesgo para otorgarle custodia permanente, pues, en palabras del secretario, «no sirve de nada cuidar un domicilio» cuando el peligro es hacia la persona.


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