Lo que comenzó como una exigencia de herramientas básicas ha escalado a una alerta de seguridad nacional. Integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro advirtieron este miércoles que la red de transporte más importante de la capital se encuentra en un estado crítico de deterioro, operando bajo un «riesgo latente» de accidente mayor. Ante la falta de respuesta oficial, la organización perfila una medida drástica: el inicio de paros escalonados a partir de la próxima semana.
Tras una marcha multitudinaria que partió de avenida Balderas hacia el Zócalo capitalino —y que convocó a cerca de 12 mil trabajadores—, el líder sindical Fernando Espino Arévalo lanzó un diagnóstico alarmante sobre la columna vertebral de la movilidad en la CDMX.
«El sistema puede reventar» Lejos de una disputa salarial tradicional, la manifestación se centró en la seguridad operativa. Espino Arévalo denunció que la administración actual ha dejado al organismo «en ceros» en cuanto a refacciones. Los datos presentados por el sindicato dibujan un panorama de emergencia técnica: de los 391 trenes que componen la flota, 187 no han recibido mantenimiento mayor, 111 circulan con la revisión vencida y 93 unidades están completamente inoperables («paradas») por falta de piezas.
⚠️Cerca de 500 trabajadores del Sindicato del Sistema Colectivo Metro se concentran en las inmediaciones de la estación Balderas para marchar rumbo al Zócalo capitalino.
La principal demanda es mayor presupuesto para comprar materiales y refacciones destinadas al mantenimiento… pic.twitter.com/cjjL1U8kEQ
— Azucena Uresti (@azucenau) February 4, 2026
Técnicos del sistema, presentes en la movilización, explicaron que se han roto los protocolos de seguridad estándar. Mientras que la norma internacional sugiere una intervención mayor a los 750 mil kilómetros recorridos, actualmente operan convoyes que superan los dos millones de kilómetros sin la revisión profunda necesaria. «No es cuestión de tiempo, en cualquier momento puede reventar», sentenciaron los operarios, subrayando que las escalas de mantenimiento preventivo han desaparecido para dar paso a reparaciones «de emergencia».
Tensión política: Brugada vs. Rubalcava
La protesta destapó una inusual fractura en la administración local. Mientras los trabajadores lanzaron consignas contra la gestión de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, acusando una nula apertura al diálogo desde su toma de protesta, aseguraron que el actual director del Metro, Adrián Rubalcava Suárez, avala el movimiento.
«Es el único sindicato en el mundo que sale a las calles para exigir elementos para trabajar», declaró Espino, quien además calificó el presupuesto actual de 20 mil millones de pesos como «engañoso» e insuficiente. La organización exige una inyección extraordinaria de emergencia de 6 mil millones de pesos destinados exclusivamente a refacciones y seguridad.
Obras cuestionadas en Línea 2
A la crisis de los trenes se suma el conflicto por las obras de infraestructura urbana. El sindicato criticó duramente la construcción de la ciclovía y el corredor elevado sobre Calzada de Tlalpan, justo encima de la Línea 2. Los trabajadores denuncian que dichas obras carecen de un proyecto ejecutivo claro y ponen en riesgo las estaciones y patios de maniobras, desviando recursos (estimados en 1,500 millones de pesos) que deberían usarse para rehabilitar vías, balasto y sistemas eléctricos.
El «Día D»: Martes El conflicto podría tocar fondo el próximo martes, cuando el Consejo General de Delegados del sindicato sesione para definir la hoja de ruta. De no haber un acercamiento inmediato con el Gobierno de la Ciudad de México para liberar recursos, los «paros escalonados» podrían convertirse en una realidad, paralizando la movilidad de millones de capitalinos en horarios críticos.

