Fotografía: El Gobierno moviliza a las Fuerzas Armadas y decreta toque de queda. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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Una densa neblina anaranjada y una lluvia de cenizas cubrieron este domingo el horizonte del centro-sur de Chile, transformando el paisaje en una escena apocalíptica. Al menos 19 personas han perdido la vida a causa de los feroces incendios forestales que, avivados por una ola de calor de 38°C y vientos huracanados de 90 km/h, han arrasado barrios enteros, convirtiendo en cenizas el esfuerzo de toda una vida de miles de familias chilenas.

Ante la magnitud del desastre, el presidente Gabriel Boric decretó el “Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe” en las regiones de Ñuble y Biobío, ordenando el despliegue inmediato de las Fuerzas Armadas y estableciendo toque de queda para facilitar las labores de los equipos de emergencia y evitar saqueos.

“En lo emocional estoy destruido”, confesó Rodrigo Vera, alcalde de Penco, ciudad de 50.000 habitantes que ha quedado prácticamente sitiada por el fuego a 450 kilómetros de Santiago. En reportes recogidos por medios locales y The New York Times, Vera describió escenas desgarradoras de bomberos llorando de impotencia en los puestos de mando al verse superados por la voracidad del fuego. “Se lo suplico, por favor, de lo más profundo de mi corazón. Vengan a ayudarnos”, clamó el edil, mientras más de 20.000 personas huían de sus hogares y hospitales como el de Lirquén debían ser evacuados de urgencia.

Batalla nocturna contra el fuego

Según el último balance de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y el Senapred, la situación es crítica. Hasta el cierre de esta edición, se mantienen 23 incendios en combate nocturno. Los datos oficiales indican que los focos más peligrosos se concentran en la provincia de Concepción: el incendio “Trinitarias” ha tenido un comportamiento explosivo, consumiendo 14.187 hectáreas, mientras que el siniestro “Rancho Chico” ha devorado más de 6.154 hectáreas. En la región de Ñuble, el fuego «Perales Biobío» ya suma 2.800 hectáreas calcinadas.

El presidente Boric, quien se trasladó a la zona cero, fue enfático en la priorización de la vida humana: “Si es necesario restringir libertades para enfrentar los incendios y sus consecuencias, lo vamos a hacer”. El mandatario advirtió que el número de víctimas podría aumentar y confirmó que se perseguirá penalmente a quienes provoquen focos de manera intencional o por negligencia.

En un gesto de unidad política inédito ante la emergencia, Boric anunció una coordinación directa con el presidente electo, José Antonio Kast. “No hay espacio para la política en este momento crítico”, declaró Kast a través de sus redes sociales, comprometiéndose a apoyar la transición de la gestión de la catástrofe y el auxilio a las víctimas.

Historias desde las cenizas

El fuego no ha discriminado. En Punta de Parra, comuna de Tomé, los residentes Víctor Burboa y Juan Lagos narraron a la agencia Associated Press cómo las llamas redujeron a escombros una escuela inaugurada hace apenas un año y la iglesia local. “Habíamos sufrido incendios, pero nunca llegaban acá”, relataron, reflejando la incredulidad de una población azotada por el cambio climático y la sequía prolongada.

Mientras tanto, la tensión es máxima en infraestructuras críticas como la cárcel El Manzano de Concepción, donde las autoridades evaluaban la evacuación de reclusos ante la proximidad de las llamas. El gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, advirtió que la cifra de fallecidos podría escalar, dado que el fuego, rápido y errático, sorprendió a muchas familias dentro de sus casas sin darles tiempo a reaccionar ante las alertas SAE.

Con más de 300 viviendas destruidas confirmadas —y estimaciones que superan el millar— Chile revive la pesadilla de veranos anteriores, enfrentando una de las temporadas de incendios más letales de su historia reciente.

Este artículo fue elaborado con información de Emma Bubola y John Bartlett (The New York Times), Associated Press, Agence France-Presse, reportes de CONAF y comunicados oficiales del Gobierno de Chile.


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