Fotografía: Se suspenden clases este lunes y se declaran tres días de luto nacional por los agentes caídos. Crédito de la imagen a: @kennethmz (Kenneth Monzón)
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En una decisión contundente para frenar la escalada de violencia que sacudió al país este fin de semana, el presidente Bernardo Arévalo de León decretó este domingo 18 de enero de 2026 un estado de sitio en todo el territorio nacional por un periodo de 30 días. La medida busca facultar al Ejecutivo para desplegar toda la capacidad operativa de la Policía Nacional Civil (PNC) y del Ejército contra las estructuras criminales responsables de una serie de motines simultáneos y ataques armados que cobraron la vida de ocho agentes.

En cadena nacional de radio y televisión, el mandatario aseguró que la ofensiva gubernamental no busca afectar a la ciudadanía, sino neutralizar a las pandillas (maras) que intentan sembrar el terror ante la pérdida de sus privilegios carcelarios.

Recuperación de penales y represalia criminal

El detonante de la crisis fue la operación combinada entre el Ministerio de Gobernación y el Ministerio de la Defensa para recuperar el control de tres centros penitenciarios que se habían amotinado desde el sábado: Renovación I, el Centro de Detención Preventivo de la Zona 18 y el Centro de Detención de Fraijanes II.

Arévalo confirmó el éxito de la operación, destacando que se logró liberar a todos los rehenes (incluidos 37 guardias penitenciarios) y someter a los reclusos «sin una sola baja que lamentar» dentro de los penales. Entre los objetivos neutralizados figura Aldo Dupie Ochoa Mejía, alias ‘El Lobo’, líder de la pandilla Barrio 18, señalado como el orquestador de las revueltas para exigir comodidades y frenar su aislamiento.

Sin embargo, la respuesta del crimen organizado se trasladó a las calles. En lo que el presidente calificó como «represalias cobardes» ante el éxito de los operativos carcelarios, células de pandilleros lanzaron ataques coordinados en diversos puntos de la Ciudad de Guatemala, Villa Nueva, Chinautla y otros municipios. Estos atentados dejaron un saldo trágico de ocho policías muertos y una decena de heridos, además de la muerte de un presunto sicario durante los enfrentamientos.

«No negociamos con criminales»

Durante su mensaje, Arévalo fue enfático al señalar que su gobierno no cederá ante presiones. «Quiero decirlo alto y claro: no negociamos con criminales ni toleramos acciones terroristas», sentenció el presidente.

El mandatario atribuyó esta ola de violencia a la desesperación de «mafias político-criminales» y grupos que operan desde las sombras, quienes ven amenazados sus intereses ante la inminente renovación del sistema de justicia en mayo de este año y los esfuerzos anticorrupción del Ejecutivo.

«Están fatalmente equivocados si creen que un gobierno democrático es un gobierno débil», advirtió Arévalo, subrayando que no permitirán que la intimidación dicte el rumbo de Guatemala.

Alcances de la medida y luto nacional

El decreto de estado de sitio, vigente desde este domingo, permite a las fuerzas del Estado realizar detenciones sin orden judicial previa en casos relacionados con terrorismo o sedición y prohíbe ciertas reuniones que vulneren la seguridad. No obstante, el presidente aclaró que la vida cotidiana, la movilidad ciudadana y la actividad económica no se verán alteradas, restringiéndose la medida exclusivamente al combate del crimen organizado.

Como prevención, se anunció la suspensión de clases en el sector público y privado únicamente para este lunes 19 de enero. Asimismo, el Gobierno decretó tres días de luto nacional, ordenando que el pabellón nacional ondee a media asta en memoria de los agentes caídos en cumplimiento de su deber.

«Su dolor es el dolor de toda Guatemala», concluyó el mandatario, reafirmando que el objetivo final es devolver la paz y la justicia a la nación centroamericana.


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