Fotografía: La fiscal Bertha Alcalde confirmó el cambio de tipificación penal ante la exigencia de la familia. Crédito de la imagen a quien corresponda.
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El caso de Roberto Hernández, el motociclista de 52 años que perdió la vida tras ser embestido y arrastrado por un vehículo en la alcaldía Iztapalapa, ha dado un giro judicial decisivo. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) confirmó que la investigación ha sido reclasificada: ya no se persigue como un homicidio culposo (accidental), sino como homicidio doloso, un delito que implica una mayor gravedad y penalidad debido a la naturaleza violenta de los hechos.

La titular de la dependencia, Bertha Alcalde Luján, informó en conferencia de prensa que esta determinación responde a las exigencias de la familia y a la evidencia recabada, la cual sugiere que no se trató de un simple hecho de tránsito.

La tragedia en Periférico Oriente

Los hechos ocurrieron la noche del pasado 3 de enero en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur. Roberto Hernández, quien trabajaba como repartidor, fue impactado por un automóvil Honda City color azul. Lejos de detenerse para prestar auxilio, la conductora continuó su marcha, arrastrando al motociclista debajo de la unidad por más de un kilómetro, ignorando las advertencias de otros automovilistas.

El cuerpo de la víctima fue liberado hasta que el vehículo pasó un tope en la colonia Constitución de 1917, donde paramédicos confirmaron su deceso.

Cacería de la responsable

Las autoridades han identificado a la presunta responsable como Gabriela «N» (nombrada en redes y reportes extraoficiales como Gaby Gómez Córdoba), quien presuntamente se desempeña como enfermera. A pesar de contar con una orden de aprehensión vigente, la mujer se encuentra prófuga de la justicia.

Como parte de los avances en la indagatoria, agentes de la Policía de Investigación (PDI) localizaron el automóvil implicado días después del siniestro. La unidad fue abandonada en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, presentando daños frontales visibles y sin las placas de circulación, en un claro intento por dificultar su rastreo.

«No hubo fallas, es cuestión de tiempos»

Acompañada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, la fiscal Alcalde Luján defendió la actuación de la institución ante los cuestionamientos sobre la demora en la captura. Aclaró que, al no haber ocurrido una detención en flagrancia, el Ministerio Público debió armar la carpeta con pruebas sólidas para solicitar la judicialización ante un juez.

«Hay casos en los que, por la circunstancia de los hechos, se tiene que trabajar para acreditar la probable responsabilidad; esto a veces lleva un poco de tiempo, pero este caso es muy importante y vamos a seguir trabajando en su localización», puntualizó la fiscal.

Indignación social y la «Ley Roberto»

La muerte de Roberto ha desatado una ola de indignación entre colectivos de motociclistas y vecinos de Iztapalapa, quienes han realizado protestas para exigir que el crimen no quede impune. La saña con la que ocurrió el incidente ha impulsado incluso la propuesta de la llamada «Ley Roberto», que busca endurecer las penas para conductores que huyan o denieguen auxilio tras provocar un siniestro grave.

Mientras la búsqueda de Gabriela «N» se extiende en coordinación con autoridades del Estado de México, la familia de Roberto Hernández mantiene su demanda: que el peso completo de la ley caiga sobre quien, pudiendo frenar, decidió continuar acelerando.


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