El sector empresarial y la industria del agave en México han comenzado el año 2026 con una noticia trágica. La Fiscalía General del Estado de Jalisco confirmó el asesinato de José Adrián Corona Radillo, presidente del emblemático Grupo Corona, quien fue privado de la libertad y posteriormente ultimado tras un viaje familiar por carretera.
El crimen ha generado conmoción no solo por la prominencia de la víctima, líder de una de las casas productoras de tequila y mezcal más importantes de la región, sino por la brutalidad de los hechos ocurridos en una de las rutas turísticas más transitadas de la entidad.
La cronología de la tragedia
De acuerdo con la carpeta de investigación de la Vicefiscalía Regional, los hechos ocurrieron el pasado 27 de diciembre. Adrián Corona viajaba en compañía de su pareja y sus hijos con destino a Puerto Vallarta para las celebraciones de fin de año.
Al transitar por el municipio de Atenguillo, específicamente en el punto conocido como «Crucero Volcanes» (una intersección que conecta hacia Talpa de Allende), la familia fue interceptada por sujetos armados.
Los agresores despojaron a las víctimas de teléfonos celulares y pertenencias personales. Sin embargo, el asalto derivó en secuestro: los criminales se llevaron por la fuerza al empresario, dejando a su esposa e hijos abandonados en la carretera.
El empresario tequilero Adrián Corona, presidente de Grupo Corona, fue localizado sin vida en Atenguillo, Jalisco, tras haber sido secuestrado a finales de diciembre.
La Fiscalía de Jalisco confirmó que el cuerpo presentaba huellas de violencia y un impacto de bala.
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— Azucena Uresti (@azucenau) January 4, 2026
Sin rescate y con violencia extrema
A pesar de la naturaleza del plagio, las autoridades señalaron un dato alarmante: no se registró ninguna llamada para exigir rescate en los días posteriores a la desaparición.
Dos días después del ataque, el 29 de diciembre, el cuerpo de Adrián Corona fue localizado a un costado de la carretera, cerca del mismo perímetro donde fue sustraído. Los peritajes forenses confirmaron que la víctima presentaba huellas de tortura, múltiples golpes y heridas mortales provocadas por proyectil de arma de fuego.
Tras los exámenes de genética para la identificación oficial, los restos fueron entregados a sus deudos el pasado 1 de enero.
Un legado en Tonaya
José Adrián Corona Radillo era originario de Tonaya, Jalisco, y encabezaba la empresa familiar dedicada a la producción y comercialización de destilados de agave con reconocimiento internacional.
Diversas organizaciones, como la Asociación de Mujeres Profesionistas y Empresarias Jaliscienses, han lamentado la pérdida, describiendo a Corona como un hombre generoso y un pilar para el desarrollo económico local, destacando su labor en la generación de empleos para mujeres en la región.
«Don Adrián será recordado por su visión y por haber contribuido significativamente al desarrollo de nuestra comunidad», expresaron allegados.
Este domingo 4 de enero, familiares, empleados y amigos rinden homenaje al empresario en la Planta Tonaya y en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en una ceremonia donde se ha solicitado a los asistentes vestir de blanco como símbolo de paz.
Hasta el momento, y a pesar de que existen reportes previos de asaltos en el tramo carretero Atenguillo-Talpa, no se han reportado detenciones ligadas a este homicidio.

