La madrugada de este domingo se confirmó el fallecimiento de Marco Antonio Bernal Gutiérrez, un hombre cuyo nombre está ligado indisolublemente a la historia política contemporánea de México, específicamente como el artífice gubernamental de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar en 1996.
El político, nacido en Matamoros el 30 de noviembre de 1953, murió en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Sus restos fueron cremados este mismo domingo en la capital del estado, y se prevé que este lunes se le rinda un homenaje póstumo en su ciudad natal.
El hombre detrás de la paz en Chiapas
Aunque su trayectoria fue amplia, el legado histórico de Bernal reside en su papel durante una de las crisis más agudas del México moderno: el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Tras el estallido del conflicto en 1994 y el desgaste de las primeras mediaciones, el gobierno federal designó a Bernal como Comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas. Su perfil, forjado en la academia —con una maestría en Ciencias Políticas por El Colegio de México y estudios en Psicología—, le permitió tender puentes en un entorno de alta tensión.
Lamentamos profundamente el fallecimiento de Marco Antonio Bernal Gutiérrez, destacado priista y servidor público comprometido con México.
Ex senador de la República y diputado federal, se desempeñó también como Comisionado para la Paz en Chiapas y ocupó diversas… pic.twitter.com/rc1oL9EC6A
— Diputadas y Diputados Federales PRI (@GPPRIDiputados) December 28, 2025
Su capacidad de negociación fue determinante para evitar una mayor militarización en la zona y culminó con la firma de los Acuerdos de San Andrés en febrero de 1996, un hito en el reconocimiento de los derechos indígenas.
Una vida tricolor: De Colosio a Beltrones
Bernal fue un cuadro distinguido del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Su carrera estuvo marcada por su cercanía a figuras de alto nivel:
En el servicio público, ocupó cargos relevantes como la dirección del CAPFCE (hoy INIFED) y la presidencia del Instituto Nacional de Solidaridad durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.
El sueño inconcluso de Tamaulipas
A pesar de su peso nacional, la política local le negó su mayor aspiración: la gubernatura de Tamaulipas. En 1998, participó en el primer proceso interno del PRI, pero las tensiones con el entonces gobernador Manuel Cavazos Lerma inclinaron la balanza hacia Tomás Yarrington. Bernal intentó nuevamente obtener la candidatura en 2016, perdiendo ante Baltazar Hinojosa.
Del Senado a los limones
Tras una intensa vida legislativa —fue Senador y dos veces Diputado Federal, presidiendo comisiones clave como Energía y Marina—, Bernal optó por un retiro activo.
Alejado de los reflectores y la grilla política, dedicó sus últimos años a una faceta totalmente distinta: el cultivo y exportación de limón hacia Estados Unidos, encontrando en el campo tamaulipeco una nueva vocación.
Estuvo casado con María Esther Scherman Leaño, exdiputada federal y exdirectora de la Lotería Nacional. Hoy, la clase política despide a un negociador nato, un académico y un servidor público que supo operar en los momentos más convulsos de la transición democrática mexicana.

