La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió con cautela pero firmeza a la reciente orden ejecutiva firmada por su homólogo estadounidense, Donald Trump, la cual clasifica al fentanilo como un “arma de destrucción masiva”. Desde Palacio Nacional, la mandataria dejó claro que, aunque México cooperará en el análisis de los alcances legales de esta medida, la soberanía nacional no está a discusión y la estrategia mexicana seguirá enfocada en las raíces sociales del consumo.
“Vamos a ver qué implicaciones tiene”, ante la clasificación del fentanilo como ‘arma de destrucción masiva’ por parte de Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que se analiza el alcance de la medida y destacó que el gobierno de México se enfoca en atender las… pic.twitter.com/i3V3tHEv50
— El Universal (@El_Universal_Mx) December 16, 2025
Durante su conferencia matutina de este martes, Sheinbaum abordó la decisión tomada ayer, 15 de diciembre, en Washington, donde Trump comparó el opioide sintético con un arma química y vinculó su tráfico con el financiamiento de actividades terroristas.
Análisis jurídico y uso médico
La jefa del Ejecutivo mexicano enfatizó que su gobierno revisará minuciosamente el documento estadounidense para distinguir entre la retórica política y las consecuencias jurídicas reales.
“Vamos a analizar exactamente qué es, apenas ayer se publicó. Una parte se manda para que se haga ley en Estados Unidos y otra parte es un decreto. Apenas estamos analizando el alcance”, explicó Sheinbaum.
Una preocupación central para la administración federal es el impacto que esta clasificación podría tener sobre el fentanilo de uso médico, un anestésico vital en el sistema de salud. La presidenta cuestionó las implicaciones que tendría etiquetar un insumo hospitalario bajo la misma categoría que un arma de guerra química.
Choque de visiones: Causas vs. Guerra
Mientras Trump argumenta que el fentanilo ha causado entre 200,000 y 300,000 muertes anuales en los últimos años, justificando una postura casi bélica, Sheinbaum reiteró que la visión de México es diametralmente distinta. Para la mandataria, el problema no se resuelve únicamente con jueces y fiscalías, sino atendiendo el vacío existencial de la juventud.
“La causa fundamental tiene que ver con un desapego. Los jóvenes prefieren la utilización de las drogas para salirse de su realidad… Si no se atienden las causas, será el fentanilo, será otra droga, seguirán utilizándose”, sentenció.
Sheinbaum subrayó que la crisis de opioides es, en el fondo, una crisis de salud mental, falta de oportunidades, educación y valores familiares.
Soberanía intocable
Ante la posibilidad de que esta nueva designación abra la puerta a intentos de intervención militar estadounidense en territorio mexicano para combatir a los cárteles, la respuesta de la presidenta fue contundente:
“Nosotros estamos en contra de cualquier intervención, en cualquier lugar del mundo, pero en México, más. La soberanía y la territorialidad no están a discusión bajo ningún motivo”.
Finalmente, adelantó que la próxima semana se presentarán los resultados de la nueva encuesta nacional sobre consumo de drogas, una herramienta clave para afinar la estrategia de prevención que su gobierno defiende frente a las presiones del norte.

