Fotografía: La conversación ocurre en medio de alertas de viaje vigentes de Ottawa para 14 estados de la República por violencia.
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En un movimiento estratégico para contener la expansión de redes criminales en América del Norte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, sostuvo este lunes una llamada de alto nivel con su homólogo canadiense, el Ministro de Seguridad Pública, Gary Anandasangaree.

El enlace telefónico tuvo como objetivo principal reactivar y profundizar los mecanismos de inteligencia compartida, reconociendo que las amenazas a la seguridad nacional —desde el tráfico de fentanilo hasta el lavado de dinero— ya no respetan fronteras.

A través de sus redes sociales, García Harfuch calificó el encuentro como un “diálogo franco y productivo”, destacando la urgencia de materializar el Plan de Acción Canadá-México.

“Avanzamos en prioridades compartidas […] con la convicción de que la cooperación internacional es fundamental para la seguridad y el bienestar de nuestras naciones”, puntualizó el funcionario mexicano.

Por su parte, el ministerio de Seguridad Pública de Canadá (Public Safety Canada) corroboró la sintonía entre ambas naciones, subrayando que la agenda se centró en fortalecer la seguridad bilateral ante desafíos comunes.

Narcotráfico: Un problema de dos vías

La llamada se inscribe en un contexto complejo. Previamente, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido enfática en que la colaboración debe respetar la soberanía nacional, aunque reconociendo una realidad ineludible: la operatividad de cárteles mexicanos en suelo canadiense y, a la inversa, la presencia de pandillas canadienses en México.

Esta «conexión criminal» ha obligado a ambos países a plantear estrategias conjuntas que incluyen:

  • Intercambio de inteligencia financiera y operativa.
  • Coordinación de operativos espejo.
  • Fortalecimiento de la ciberseguridad y control fronterizo.
  • El reto de la violencia y las alertas de viaje
  • La urgencia de esta coordinación también responde a la presión diplomática generada por la inseguridad local. Apenas el pasado 18 de noviembre, Ottawa actualizó su alerta de viaje, recomendando a sus ciudadanos evitar zonas no esenciales en 14 estados de la República, citando altos índices de violencia y enfrentamientos armados.

    Entidades como Chiapas, Sinaloa, Guanajuato y Michoacán figuran en la lista de restricciones del gobierno canadiense, lo que añade una capa de urgencia a la gestión de García Harfuch para demostrar resultados tangibles en la pacificación del país y garantizar la seguridad tanto de locales como de turistas extranjeros.


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