Fotografía: Consejeros aseguran que el inicio del proceso electoral está garantizado, aunque admiten riesgos en modernización tecnológica.
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El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrentará el año previo a la elección más grande y compleja de la historia con un presupuesto «rasurado». La Cámara de Diputados aplicó un recorte de mil millones de pesos para el ejercicio 2026, una disminución del 6.6% respecto a la solicitud original, lo que obliga al organismo a sacrificar proyectos de modernización y cultura cívica para salvaguardar la operatividad básica.

El ajuste deja al árbitro electoral con una bolsa de 14 mil 099 millones de pesos, frente a los más de 15 mil millones proyectados inicialmente. Aunque consejeros como Norma de la Cruz aseguran que se realizó una «armonización técnica» para no descarrilar el inicio del proceso electoral en septiembre de 2026, las letras chiquitas del recorte revelan frenos importantes en la innovación democrática.

Las víctimas del recorte: Voto extranjero y Credencial Digital Para absorber el impacto, el INE ha tenido que cancelar o reducir drásticamente partidas específicas. Los datos son contundentes:

Voto en el extranjero: El proyecto de promoción sufre una baja del 90.7%.

Actualización del Padrón: La campaña para invitar a renovar la credencial pierde el 98.1% de sus recursos proyectados.

Modernización tecnológica: Se pone en riesgo el lanzamiento de la credencial para votar digital, un proyecto clave para el futuro de la identidad ciudadana, además de posponerse la actualización de redes de comunicación.

Sergio Iván Ruiz Castellot, consejero presidente del INE en Tamaulipas, advirtió que este presupuesto «muy austero» obliga a analizar qué programas estratégicos, como el monitoreo de medios o la infraestructura digital, tendrán que posponerse o desaparecer.

2027: Una elección sin precedentes (y sin presupuesto precautorio)

El desafío no es menor. En septiembre de 2026 arranca formalmente la organización de los comicios de 2027, que serán históricos por incluir no solo la renovación de la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas y miles de alcaldías, sino también la elección de 800 jueces y magistrados derivada de la reforma judicial.

A esto se suma la incertidumbre sobre la Revocación de Mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum. El INE había solicitado una partida precautoria de 3 mil 119 millones de pesos para esta posible consulta, pero fue eliminada por los diputados al no existir aún una solicitud formal, a pesar de que legisladores de Morena han planteado adelantar dicho ejercicio.

Partidos políticos: los intocables

Mientras el INE recorta en capacitación y tecnología, hay un rubro que no sufrió ni un rasguño: el financiamiento público a los partidos políticos. Para el próximo año, las fuerzas políticas recibirán íntegros los 7 mil 737.2 millones de pesos estipulados por ley, marcando un fuerte contraste con la austeridad operativa del Instituto.

«Se tiene la certeza de que se tuvo el cuidado de no dejar descubierta ninguna actividad sustancial», defendió la consejera De la Cruz. Sin embargo, con menos recursos para educación cívica y un padrón que requiere actualización constante, el INE deberá hacer más con menos en la antesala de una reconfiguración total del poder en México.

Redactado por:Oralia Galindo


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