En una jornada destinada a la conmemoración y la empatía, el Senado de la República se convirtió en el epicentro de una confrontación política que opacó el protocolo del 25 de noviembre. En pleno Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el senador Gerardo Fernández Noroña lanzó duras críticas contra Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan y viuda del recién asesinado Carlos Manzo, desatando una ola de indignación que unió a la oposición y provocó un extrañamiento público desde su propio movimiento.
La controversia detonó luego de que Quiroz solicitara a la Fiscalía de Michoacán investigar a los senadores morenistas Leonel Godoy y Raúl Morón por su presunta vinculación con el homicidio de su esposo. La respuesta de Fernández Noroña no se hizo esperar: desde sus redes sociales y posteriormente ratificado en tribuna, el legislador descalificó a la edil, acusándola de asumir una postura de «ultraderecha fascista».
«Se le ha despertado la ambición y buscará la gubernatura de Michoacán», sentenció el presidente de la Mesa Directiva del Senado, minimizando el duelo de la alcaldesa y asegurando que su reclamo de justicia obedece a una estrategia electoral rumbo a 2027.
Noroña, demostrando que es un viejo rancio y misógino, lleva DOS DÍAS atacando DESDE EL SENADO MEXICANO a Grecia Quiroz, la viuda de Carlos Manzo.
Después de llamarla “ambiciosa” ahora la acusa de tomar una postura “de ultra derecha”. pic.twitter.com/UiGYQWcSJM— Gloria Alfa y Omega (@GlodeJo07) November 25, 2025
Fuego amigo y condena opositora
Los señalamientos fueron calificados inmediatamente como violencia política de género y revictimización. Lo inusual de la jornada fue la intervención de Citlalli Hernández, titular de la recién creada Secretaría de las Mujeres. Aunque reconoció el estilo «confrontativo» de su compañero de partido, Hernández hizo un llamado público a la mesura.
«Todos los hombres de todos los partidos tienen mucho por repensar (…) sin que el machismo o la misoginia acompañen estos debates», declaró la funcionaria federal, subrayando que llamar «ambiciosa» a una mujer que atraviesa un duelo reciente es «poco sensible» y «ofensivo».
Por su parte, la oposición cerró filas en torno a la alcaldesa de Uruapan. La senadora priista Carolina Viggiano no escatimó en adjetivos, tildando a Noroña de «misógino» y «acomplejado», mientras que la bancada del PAN, a través de María de Jesús Díaz y Verónica Rodríguez, exigió la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
«No podemos normalizar que, desde una curul del Senado de la paridad, se perpetúe la violencia que decimos combatir», enfatizó Díaz Marmolejo, recordando que Quiroz asumió el cargo no por elección ordinaria, sino tras el trágico atentado contra Carlos Manzo el pasado 1 de noviembre.
La defensa desde Michoacán
El conflicto trascendió el recinto legislativo. Carlos Alejandro Bautista, diputado del «Movimiento del Sombrero», confrontó la narrativa del senador morenista: «¿Cómo te atreves a meterte con una víctima cuando no entiendes su dolor? Ella está ahí porque le arrebataron al amor de su vida».
Mientras el debate sobre la seguridad y la justicia en Michoacán continúa, el episodio en el Senado dejó en evidencia las fracturas en el discurso oficial sobre la protección a las mujeres, precisamente en el día marcado en el calendario para erradicar dichas violencias.

