Un proyecto de 122 millones de pesos impulsado por el gobierno de Tlaxcala ha puesto en pie de guerra a la ciudadanía y a grupos ambientalistas, quienes acusan que la iniciativa denominada “Ciudad de la Juventud” implica la destrucción de un importante pulmón verde de la capital, que forma parte del Parque Nacional Xicohténcatl, área natural protegida.
La obra, que incluye la construcción de una alberca olímpica y un estanque artificial, ha sido señalada por grupos de activistas como un «ecocidio» que podría derivar en la tala de al menos 128 árboles, entre ellos especies importantes como fresnos, jacarandas, y un colorín, catalogado como especie amenazada según la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Encuesta con sesgo y acusación de imposición
El conflicto se intensificó tras una mesa de diálogo entre autoridades y el colectivo “Salvemos al Parque de la Juventud”, donde los activistas señalaron la falta de información y la ausencia de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que justifique el proyecto.
Paralelamente, una página de Facebook llamada “Ciudad de las Juventudes” comenzó a circular una encuesta que ha sido duramente criticada. Los ciudadanos y medios locales acusan que el formulario está diseñado con un sesgo obvio, con preguntas como: “¿Quieres que Tlaxcala cuente con mejores instalaciones deportivas y recreativas?” o “¿Te gustaría que exista un cuerpo de agua para aves migratorias?”, forzando respuestas afirmativas que legitimen la obra.
Los manifestantes han denunciado que la decisión es impuesta y no fue consultada con la población, tal como lo ha recogido la investigadora Carla Escoffié, donde se señala que la ciudadanía tiene derecho a decidir sobre el futuro de sus espacios.
@carlaescoffie
Riesgo de privatización y preocupación ecológica
Además del daño ambiental, los grupos opositores, como la agrupación «500 almas verdes», alertaron sobre el riesgo de privatización del espacio. Recordaron que otros complejos deportivos creados recientemente en el estado, como el Polideportivo Carlos Castillo Peraza y la Ciudad Deportiva de Apizaco, terminaron cobrando cuotas de uso a pesar de haber sido presentados como espacios públicos.
Los activistas adelantaron que promoverán acciones legales ante instancias federales y organismos defensores del medio ambiente y derechos humanos.
Autoridades defienden el proyecto: parque «insalubre»
Por su parte, el gobierno estatal ha intentado justificar la remodelación argumentando que el parque actual presenta un deterioro ecológico.
Ezequiel Julio Moreno Pérez, jefe del departamento ambiental del Instituto de Fauna Silvestre del estado de Tlaxcala (Ifset), señaló que el Parque de la Juventud está «completamente insalubre en el sentido ecosistémico y faunístico».
El funcionario del Ifset, citado por Guadalupe de La Luz Degante, explicó que el parque es un hábitat impactado, con una gran cantidad de especies invasoras (como perros y gatos asilvestrados) y que la construcción de un humedal artificial (no estanque) puede funcionar como un «pulmón hídrico» para la recolección y reutilización de agua, lo que ayudaría a recolocar ecosistemas desplazados.
No obstante, la ciudadanía y los colectivos exigen una redefinición del proyecto que priorice la conservación del bosque urbano ya existente y cese la intención de sustituir áreas verdes por infraestructura de acceso restringido.

