La Diócesis de Cuautitlán ha emitido un comunicado urgente pidiendo «no hacer suposiciones» ni difundir rumores sobre la presunta muerte del sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis, desaparecido desde el pasado 27 de octubre en el municipio de Tultepec.
La advertencia de la Iglesia surge tras el macabro hallazgo de un cuerpo este 12 de noviembre en un canal de aguas negras en el municipio de Nextlalpan, el cual, según reportes preliminares, podría corresponder al del párroco.
¡MACABRO!
Hallan cuerpo sin vida en canal de aguas negras de #Nextlalpan; podría tratarse del sacerdote Ernesto Baltazar Hernández Vilchis, desaparecido en #Tultepec el 27 de octubre.
La @FiscaliaEdomex realizará pruebas genéticas para confirmar su identidad. #Edomex pic.twitter.com/NwDc4klmGZ
— Halcon (@HalconOnce) November 12, 2025
«Les pedimos no hacer suposiciones ni dar credibilidad a estas noticias, y mucho menos difundirlas. Esperemos con prudencia hasta que las autoridades competentes cuenten con todos los elementos necesarios para emitir un comunicado oficial», manifestó el obispo Efraín Mendoza Ortiz en el comunicado.
El macabro hallazgo
La alarma se encendió luego de que trascendiera el hallazgo de un cadáver en el canal de aguas negras conocido como La Compañía, en Nextlalpan.
Según informes periodísticos y de nota roja, el cuerpo fue encontrado envuelto en bolsas de plástico y amarrado a un sillón que flotaba en el desagüe.
Debido a que existen similitudes con las características del sacerdote desaparecido, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) intervino de inmediato.
Fiscalía realiza pruebas de ADN
La FGJEM confirmó que ya se encuentra realizando las pruebas de genética forense necesarias para determinar científicamente la identidad del cuerpo.
Mientras los resultados de ADN no estén listos, la ficha de búsqueda del sacerdote Ernesto Baltazar, de 43 años, sigue activa. En ella se detalla que fue visto por última vez en la colonia Ampliación La Piedad, en Tultepec, y que como señas particulares tiene una cicatriz quirúrgica en el abdomen y varios lunares.
Aunque la Diócesis pide cautela, reportes extraoficiales (citando al periodista Fernando Cruz) indican que las primeras indagatorias sobre el cuerpo hallado sugieren que la posible causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico.
La Fiscalía mexiquense mantiene la investigación abierta bajo el protocolo de homicidio, mientras se espera la confirmación oficial de la identidad y se esclarecen las causas del deceso. El caso ha generado una profunda consternación en la comunidad de Tultepec, donde el padre realizaba su labor pastoral.

