Apenas dos meses después de la histórica toma de protesta, el nuevo Poder Judicial de México, reconfigurado por una controvertida elección popular, enfrenta su primera dimisión federal.
El Senado de la República fue notificado este martes sobre la renuncia de Adrián Guadalupe Aguirre Hernández, quien se desempeñaba como Juez de Distrito en el Centro de Justicia Penal Federal de Puente Grande, Jalisco.
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, confirmó que la solicitud fue turnada a la Comisión de Justicia. Dicha comisión tiene ahora la tarea de analizar y dictaminar si la renuncia procede, ya que la Constitución exige que estas sean únicamente por «causas graves» (Artículo 98). El Órgano de Administración de Justicia no especificó los motivos en el oficio enviado.
El misterio del juez de Puente Grande
Adrián Guadalupe Aguirre, propuesto en su momento por el Poder Ejecutivo, ganó la elección con 36,084 votos. Asumió el cargo el pasado 1 de septiembre en el complejo penitenciario que albergó a Joaquín «El Chapo» Guzmán.
Renuncia el primer juez electo.
Adrián Guadalupe Aguirre Hernández en Jalisco, a tan solo dos meses de asumir el cargo presentó su renuncia.
Duró menos que el ponerse de acuerdo para organizar las elecciones.
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— José Luis Morales (@JLMNoticias) November 5, 2025
Durante su breve campaña, Aguirre prometió «ser parte de los primeros jueces en la historia de México que imparten justicia al pueblo y NO a los privilegiados».
Sin embargo, tras su renuncia, el misterio rodea su decisión. El juez no ha emitido declaraciones y, según los informes, ha eliminado sus perfiles en redes sociales.
De ser aceptada su renuncia, el cargo sería ocupado por la segunda candidata más votada en esa contienda, Amalia Irandery Ortiz, quien fue propuesta por el Poder Legislativo.
No es un caso aislado: se acumulan los problemas
La salida de Aguirre es la primera renuncia federal, pero no es el primer incidente que genera alarma sobre la viabilidad y estabilidad de la reforma.
La licencia fallida: A solo días de tomar protesta en septiembre, la jueza Irlanda Gabriela Pacheco Torres (CDMX) solicitó una licencia por seis meses para regresar a su puesto directivo en la Agencia Nacional de Aduanas. El Senado se la negó al considerar que no existía una causa justificada.
La suspensión en Colima: El juez Alberto Sigales Obrador Garrido fue suspendido provisionalmente por el Tribunal de Disciplina Judicial. Se le investiga por presuntamente reducir condenas de forma sistemática en al menos cuatro casos ligados al narcotráfico.
El vacío en Durango: A nivel estatal, el juez electo Héctor Zaragoza Solís renunció por salud. El problema fue que en Durango hubo 49 candidatos para 49 puestos, eliminando la competencia. Al no haber suplente electo, el Órgano de Administración tuvo que designar un sustituto técnico, anulando el «voto popular» en esa plaza.
Un sistema bajo fuego
Estos eventos alimentan la narrativa de los críticos que señalaron, desde el inicio, graves fallas en el proceso. Las dudas sobre la calidad de los comités de evaluación, que permitieron el paso de perfiles cuestionables, y el uso de «acordeones» (plantillas de voto inducido) por parte de los partidos en el poder, marcaron la elección.
Ahora, con los nuevos jueces bajo intenso escrutinio público, su desempeño técnico es cuestionado en redes sociales. La renuncia de Aguirre sugiere que la presión del cargo, sumada a las fallas de origen del sistema, podría ser insostenible para muchos.

