La violencia ha vuelto a silenciar la fiesta patria en Sinaloa. Por segundo año consecutivo, el gobernador Rubén Rocha Moya anunció la cancelación de los festejos masivos por el Grito de Independencia, una decisión que, según sus palabras, se toma como un «ejercicio de alta responsabilidad» para salvaguardar la integridad de la ciudadanía.
En lugar de la tradicional celebración popular, que tenía programada la participación de artistas como Miguel Bosé y Marisela, este 15 de septiembre se llevará a cabo únicamente un acto cívico protocolario a puerta cerrada, con la presencia de los tres Poderes del Estado y las Fuerzas Armadas.
«Gobernar es asegurar el bienestar, la seguridad y los derechos de la gente», expresó el mandatario a través de un mensaje en redes sociales. «Apelo a la comprensión de las y los sinaloenses y les invito a festejar en cada uno de nuestros hogares el orgullo de ser mexicanas y mexicanos».
Un contexto de violencia que no da tregua
Aunque el anuncio oficial se centra en la «prioridad del bienestar común», la cancelación es el reflejo directo de la grave crisis de seguridad que azota a la entidad. La decisión se produce tras un fin de semana particularmente violento que dejó un saldo de al menos once personas asesinadas, entre ellas la maestra Jesamel “N”, quien fue atacada a balazos junto a su familia en Navolato.
Esta escalada de violencia no es un hecho aislado. Desde hace más de un año, Sinaloa es el campo de batalla de una sangrienta guerra interna entre facciones del Cártel de Sinaloa. Fuentes de seguridad atribuyen el conflicto a la disputa por el control territorial entre «Los Chapitos», hijos de Joaquín Guzmán Loera, y la célula liderada por Ismael Zambada Sicairos, alias «Mayito Flaco», hijo de «El Mayo» Zambada. Esta lucha ha dejado una estela de más de 1,850 homicidios en los últimos doce meses.
A las y los sinaloenses: pic.twitter.com/Q325AgjNFT
— Rubén Rocha Moya (@rochamoya_) September 14, 2025
La tensión es tal que, apenas la semana pasada, miles de ciudadanos vestidos de blanco marcharon por las calles de Culiacán para exigir paz y seguridad, una manifestación que evidenció el hartazgo de una sociedad atrapada en el fuego cruzado.
El gobierno estatal ha confirmado que, a pesar de la cancelación del evento masivo, el operativo de seguridad se mantendrá vigente durante los días patrios para proteger a la población.

