Fotografía: El secretario Omar García Harfuch negó la participación mexicana. Crédito: CHARLY TRIBALLEAU / AFP)
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En un nuevo capítulo de la tensa y compleja relación entre las agencias de seguridad de México y Estados Unidos, el gobierno mexicano se deslindó públicamente este martes del megaoperativo global que la Administración para el Control de Drogas (DEA) anunció como un golpe devastador al Cártel de Sinaloa.

Desde la conferencia matutina presidencial, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, fue tajante al negar cualquier participación mexicana en la operación que, según la DEA, resultó en 617 arrestos y decomisos millonarios en Estados Unidos y otras siete «regiones extranjeras».

«En México hemos estado teniendo detenciones relevantes de manera permanente relacionadas con el Cártel de Sinaloa», aclaró Harfuch. «(Pero) relacionadas con un operativo o gran operativo de la DEA internacional, y que involucre a México, no, no hemos tenido ninguna operación en conjunto», sentenció.

El anuncio de la DEA y la respuesta de México

La controversia surgió el lunes, cuando la DEA emitió un comunicado celebrando los resultados de una ofensiva de una semana (del 25 al 29 de agosto) contra la estructura del cártel. La agencia detalló el decomiso de más de 10 toneladas de drogas, incluyendo 480 kilos de fentanilo en polvo y más de 700 mil pastillas, además de 11 millones de dólares en efectivo y 420 armas de fuego.

Sin embargo, la negativa de México a formar parte de este publicitado éxito subraya la política de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que, al igual que su antecesor, ha priorizado la «soberanía por encima de la subordinación» en su cooperación con Estados Unidos.

Un patrón de distanciamiento

Este no es un hecho aislado. Hace apenas unas semanas, el gobierno mexicano también desmintió a la DEA sobre el lanzamiento de una supuesta operación binacional en la frontera llamada «Proyecto Portero». En esa ocasión, la presidenta Sheinbaum fue clara: «Lo que tiene que quedar muy claro al pueblo de México es que la Presidenta nunca va a poner en riesgo la soberanía. Jamás. Y que colaboramos, nos coordinamos, pero nunca va a haber subordinación».

El deslinde de hoy reafirma esa postura. Mientras la DEA califica al Cártel de Sinaloa como una «amenaza para la seguridad nacional» de EE.UU. y publicita sus operaciones, México opta por manejar sus acciones con un perfil más bajo y sin tutelas, evidenciando que, aunque el enemigo es común, las estrategias para combatirlo son visiblemente distintas.


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