Fotografía: Más de 40 personas, entre comuneros, autoridades indígenas y servidores públicos, plantaron 400 oyameles en el Valle del Silencio.
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En el corazón de los bosques de Ocoyoacac, el conocimiento ancestral del pueblo otomí y la iniciativa del Gobierno del Estado de México convergieron en un objetivo común: la restauración del ecosistema. Más de 40 personas, unidas en un esfuerzo comunitario, llevaron a cabo la plantación de 400 árboles de oyamel en la zona conocida como el Valle del Silencio.

Esta Jornada de Restauración Hidrológico-Forestal, más que un evento simbólico, representa una inversión directa en el futuro hídrico de la región. La elección del oyamel no es casualidad; al ser una especie nativa de los bosques de alta montaña, su presencia es fundamental para la captación de lluvia y la recarga de los mantos acuíferos que abastecen a las comunidades aledañas.

La actividad fue coordinada por la Secretaría de Bienestar a través del Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas del Estado de México (CEDIPIEM). En el evento participaron activamente autoridades auxiliares, representantes del Consejo Otomí de la comunidad de Acazulco y servidores públicos, demostrando que la colaboración es la herramienta más eficaz contra la degradación ambiental.

Manuel Quiñones Flores, quien encabeza la Vocalía del CEDIPIEM, subrayó el papel histórico y fundamental que ha desempeñado el pueblo de Acazulco en la protección de esta vasta zona boscosa. «Esta reforestación no solo conserva nuestros ecosistemas, sino que también fortalece el atractivo turístico del Valle del Silencio, un pulmón vital y un refugio de biodiversidad», destacó.

La jornada se enmarca dentro de la visión ambiental y social impulsada por la administración de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, que busca robustecer las políticas de conservación, especialmente en áreas con una alta riqueza natural y un profundo significado cultural como Ocoyoacac. Con cada árbol plantado, se reafirma el compromiso de proteger el patrimonio natural del Estado de México para las futuras generaciones.


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