Fotografía: Su caso es uno de los miles de éxitos de la Clínica de Rehabilitación Física Integral, que desde 2024 ha otorgado más de 67 mil terapias.
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Para Ernesto Quiroz Santana, cada paso es una victoria. Hace poco más de un año, su cuerpo se paralizó por completo a causa del síndrome de Guillain-Barré, un trastorno que lo dejó postrado en una camilla. Hoy, en el Día Mundial de la Fisioterapia, se pone de pie para contar cómo la atención profesional y humana del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) le devolvió el movimiento y la esperanza.

«Yo asistí aquí en camilla, no podía mover ninguno de mis miembros ni sostener mi cuerpo», relata Ernesto, originario de Zinacantepec. «Hoy camino nuevamente y me siento muy agradecido por el tratamiento que he recibido, porque me han ayudado a retomar mi vida».

Su testimonio es el reflejo del impacto de la Clínica de Rehabilitación Física Integral del instituto, un centro que se ha convertido en un pilar para miles de pacientes. Las cifras hablan por sí solas: en 2024 se otorgaron 43,549 terapias, y en lo que va de 2025 ya suman 24,287, demostrando la alta demanda y el alcance de sus servicios especializados.

Guillain-Barré: El reto de luchar contra el propio cuerpo

El síndrome que padece Ernesto es un trastorno autoinmune en el que el sistema de defensa del cuerpo ataca por error a los nervios, provocando debilidad muscular, entumecimiento y, en casos severos, parálisis. La recuperación es un camino largo y arduo que puede durar meses o incluso años.

Actualmente, la clínica del ISSEMYM atiende a otros 12 pacientes con este mismo diagnóstico. Para ellos, como para Ernesto, la fisioterapia constante es la herramienta más poderosa para recuperar la función motora y la independencia.

«He puesto todo de mi parte para luchar contra esta condición que sé que me acompañará, pero la rehabilitación es ya parte de mi vida», afirma Ernesto con una determinación inspiradora, reconociendo que vivir con una discapacidad es un reto diario, pero también una motivación.

Gracias a tratamientos integrales que combinan la atención médica con el apoyo físico y emocional, el ISSEMYM reafirma su compromiso con el bienestar y la inclusión, demostrando que detrás de cada estadística hay una vida transformada.


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