Un icónico elemento del paisaje urbano capitalino ha llegado al final de su ciclo. La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció el inicio del «Programa de Atención Integral a las Palmeras», una estrategia de gran escala para enfrentar la crisis fitosanitaria que ha sentenciado a muerte al 60% de las palmeras canarias de la ciudad.
El diagnóstico es desolador: de las 15,000 palmeras que adornan las avenidas, cerca de 9,000 están severamente deterioradas o ya muertas en pie, víctimas de una combinación letal de hongos y microorganismos. «A nivel mundial no se ha encontrado un control efectivo para recuperar las palmeras enfermas. Esto es grave porque nos han ganado los bichos», admitió Brugada, subrayando que la plaga, que también afecta a las palmeras en su natal Islas Canarias, ha dejado a las autoridades sin más opción que la sustitución.
El principal motor del programa es la seguridad ciudadana. El debilitamiento de los troncos y raíces convierte a estas majestuosas plantas, que llegaron a México a principios del siglo XX, en un riesgo inminente de colapso. «Las palmeras se convirtieron hoy en un riesgo para la seguridad de la ciudadanía por su estado de declinación severa», enfatizó la mandataria.
De Palmeras a bosques urbanos
La primera fase del plan, que se ejecutará de aquí al 31 de diciembre, contempla el retiro de 1,500 palmeras en las alcaldías más afectadas: Benito Juárez, Cuauhtémoc, Coyoacán y Miguel Hidalgo, donde se concentra el 86% de los ejemplares enfermos.
El proyecto, sin embargo, va más allá del simple retiro. Por cada palmera eliminada, el gobierno plantará un árbol de una especie nativa, seleccionada por su adaptabilidad al clima local y por tener raíces que no dañan el pavimento. Especies como el duraznillo, tejocote, arrayán, olmo y fresno serán las protagonistas de esta transformación verde.
«Donde antes había palmeras muertas habrá árboles hermosos, majestuosos, florales, como queremos que se vea toda la ciudad», prometió Brugada. El objetivo es no solo reemplazar un árbol por otro, sino mejorar la biodiversidad, combatir el efecto de «isla de calor» y crear un hábitat para polinizadores.
¡Damos inicio al banderazo del Programa Integral de Atención a Palmeras! ✨
Las palmeras que se encuentran en la #CapitalDeLaTransformación tienen origen en las Islas Canarias, llegando a México a principios del siglo XX. ☝ Sin embargo, desde el 2011 en la Ciudad de… pic.twitter.com/UXmwei5Ai3
— Gobierno de la Ciudad de México (@GobCDMX) September 8, 2025
Operativo conjunto y futuro sostenible
Para llevar a cabo esta monumental tarea, más de 200 trabajadores de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) unirán fuerzas. El operativo incluye personal especializado como trepadores, biólogos y dictaminadores, además de grúas de 40 toneladas y maquinaria para remover las raíces.
Además, en un gesto de economía circular, los troncos de las palmeras retiradas no serán desechados. Serán tratados y transformados en mobiliario urbano, como bancas y jardineras, que se instalarán en diversos parques de la capital.
Este programa se enmarca en una meta más amplia de la administración para reverdecer la ciudad de aquí a 2030, con la siembra de millones de árboles y la creación de «manzanas verdes». Es el inicio del fin para un símbolo nostálgico, pero el comienzo de un paisaje urbano más resiliente y sostenible para la Ciudad de México.

