Fotografía: Tras una audiencia de cinco horas, queda pendiente la sentencia final y la reparación del daño. Crédito de la imagen a Natalia Lane, foto tomada de su cuenta de Instagram.
Compartir

«Hoy nos devolvimos un poquito de esperanza». Con estas palabras y arropada por sus compañeras a las afueras de los juzgados anexos al Reclusorio Sur, la activista y trabajadora sexual Natalia Lane celebró un hito en el sistema judicial mexicano: la declaratoria de culpabilidad contra Alejandro «N» por el delito de tentativa de feminicidio.

Tras una exhaustiva audiencia de alegatos finales que se prolongó por cinco horas este lunes, el Poder Judicial de la Ciudad de México acreditó la responsabilidad penal del sujeto que, el 16 de enero de 2022, intentó privar de la vida a Natalia con un arma blanca al interior de un hotel en la capital.

Llegar a este veredicto no fue un camino fácil. Durante cuatro años, Natalia y su defensa jurídica enfrentaron un sistema plagado de omisiones y falta de debida diligencia que, en 2025, casi permite que el agresor saliera en libertad bajo arraigo domiciliario. A la violencia institucional se sumó una brutal campaña de persecución, acoso y amenazas en redes sociales orquestada por la familia del agresor, su defensa y grupos de choque como el colectivo «No Más Presos Inocentes».

En un intento por intimidarla y forzarla a desistir de su búsqueda de justicia, Natalia fue criminalizada y denunciada penalmente en dos ocasiones, llegando al extremo de ser acusada por tentativa de homicidio tras una protesta en el Poder Judicial en enero de 2025; una infamia que ella misma relató en primera persona para el medio Volcánicas el pasado mes de noviembre.

Sin embargo, la resistencia prevaleció. «Hoy el fallo que hizo el juez como sobreviviente de feminicidio, no me lo regaló el juez, me lo di yo, me lo dio mi papá, me lo dieron ustedes que han estado ahí, no me lo dio el Estado», declaró contundentemente la defensora de derechos humanos tras conocer la resolución.

El veredicto de culpabilidad marca la culminación de la primera etapa del juicio oral, sentando un precedente histórico contra la criminalización de las mujeres trans y las trabajadoras sexuales en México. «Hoy por primera vez una puta que fue agredida logró una sentencia condenatoria aún viva, muy pocas pueden decir eso», enfatizó Natalia, recordando el profundo deterioro físico y mental que este largo proceso ha dejado como secuela.

Con el fallo condenatorio firme, en los próximos días se llevarán a cabo las audiencias para dictar los años de sentencia que purgará Alejandro «N», así como los términos para la reparación del daño de una mujer que tuvo que presionar y tocar cada puerta para garantizar que el Estado, por fin, hiciera justicia.


Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *