El fantasma de la escasez de agua que mantuvo en vilo al Valle de México se desvanece. El Sistema Cutzamala, columna vertebral del abasto hídrico para millones de personas, ha registrado una recuperación histórica en 2025, alcanzando un 75.53% de su capacidad total de almacenamiento, una cifra que no solo trae alivio, sino que triplica los niveles observados en el mismo periodo del año anterior.
Este respiro profundo es el resultado directo de una temporada de lluvias récord en la región centro del país. Con un almacenamiento actual de 591.045 millones de metros cúbicos, el sistema ha dejado atrás uno de sus episodios más oscuros, cuando en junio de 2024 la sequía prolongada lo desplomó a un alarmante 26.01%, su nivel más bajo en la historia reciente y un umbral peligrosamente cercano al desabasto.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que, tan solo entre el 15 de mayo y el 3 de septiembre, el Cutzamala logró captar 198.586 millones de metros cúbicos, un volumen de agua crucial para garantizar el suministro durante los próximos meses de estiaje. Este repunte representa el mejor arranque de septiembre desde 2019, superando con creces el promedio histórico del 73%.
La recuperación se refleja de manera individual en las tres presas principales que componen el sistema: Valle de Bravo lidera con un robusto 81.16% de llenado, seguida por Villa Victoria con un 70.37% y El Bosque con un 69.3%. Estas cifras contrastan dramáticamente con las de agosto de 2024, cuando en conjunto apenas promediaban un 44.8%.
Septiembre_2025Las proyecciones para lo que resta del año son sumamente optimistas. Con la temporada de huracanes extendiéndose hasta octubre y la llegada de nuevos frentes fríos y ondas tropicales, las autoridades estiman que el Sistema Cutzamala podría cerrar el 2025 con un nivel cercano al 85% de su capacidad. Según Efraín Morales López, Director General de Conagua, este escenario no solo aseguraría el vital líquido para la Ciudad de México y municipios aledaños durante 2026, sino que marcaría un punto de inflexión en la gestión hídrica de la metrópoli tras años de incertidumbre climática.

