La capital del país se encuentra en estado de alerta tras la tormenta del 2 de septiembre, calificada por las autoridades como un evento histórico. Según José Mario Esparza, titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua), la «mancha púrpura» —que designa el área de máxima precipitación— cubrió una superficie cinco veces mayor a la registrada en el intenso aguacero del 10 de agosto, estableciendo un nuevo y preocupante récord para la temporada.
El volumen de agua que cayó sobre la ciudad fue de 33.8 millones de metros cúbicos, una cifra 40% superior a la tormenta previa y equivalente a llenar casi 360 veces los dos lagos del Bosque de Chapultepec. A través de un mapa de isoyetas, el secretario demostró cómo el epicentro de la tormenta se concentró esta vez en el norte de la urbe, a diferencia del evento de agosto, que impactó principalmente la zona centro.
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— Sel RoLo ️ (@SelRoLo) September 3, 2025
Un desastre de gran magnitud
Las consecuencias de esta lluvia histórica se sintieron en toda la ciudad. La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó que una cuarta parte de la capital fue afectada directamente, con un censo preliminar de 602 viviendas con daños, aunque la cifra podría aumentar. Además, se atendieron 141 encharcamientos de gravedad y se reportó la caída de 45 árboles.
La infraestructura de la ciudad también resintió el impacto: el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) tuvo que suspender operaciones durante tres horas, y se registró el desbordamiento del Gran Canal en la alcaldía Venustiano Carranza, lo que agravó las inundaciones en colonias como Azteca, Progresista y Moctezuma Segunda Sección. Otras demarcaciones severamente afectadas fueron Iztapalapa, especialmente la colonia Vicente Guerrero, y Gustavo A. Madero, con daños en La Pradera y San Juan de Aragón.
Respuesta institucional y una nueva realidad climática
A pesar de la magnitud del evento, las autoridades destacaron que el Operativo Tlaloque permitió una respuesta más rápida. «El 10 de agosto nos tardamos un día en abatir los niveles, ayer en menos de seis horas bajamos los encharcamientos», aseguró el titular de Segiagua, Mario Esparza. Para ello, se desplegaron 205 elementos y 87 vehículos especializados, incluyendo equipos de bombeo y unidades hidroneumáticas.
Sin embargo, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, lanzó una advertencia preocupante: la frecuencia de estos fenómenos extremos va en aumento. “Mientras antes era muy raro que se activara la alerta púrpura, ahora ocurre prácticamente cada 15 días”, señaló. Este dato se ve reforzado por las cifras de Segiagua, que indican que el número de lluvias intensas ha aumentado un 142% en comparación con años anteriores, un claro indicador de los nuevos desafíos climáticos que enfrenta la Ciudad de México.

