El flujo postal y de paquetería entre México y Estados Unidos ha sido puesto en pausa indefinida. El Servicio Postal Mexicano (Correos de México) anunció la suspensión temporal de todos sus envíos con destino al país vecino a partir de este miércoles 27 de agosto. La drástica medida es una respuesta directa a una nueva y disruptiva política fiscal implementada por el gobierno de Estados Unidos.
La controversia se centra en la anulación de la exención fiscal conocida como “de minimis”, establecida en la Orden Ejecutiva 14324 de Estados Unidos. Pero, ¿qué es exactamente el «de minimis»?
Entendiendo el «de minimis»: la clave del conflicto
El término «de minimis», proveniente del latín, se traduce como «de mínima importancia». En el contexto del comercio internacional, se refiere a un umbral de valor por debajo del cual las mercancías pueden ingresar a un país sin estar sujetas al pago de aranceles o impuestos aduaneros. El objetivo de esta exención es agilizar el comercio y reducir la carga administrativa tanto para las autoridades como para los importadores.
En Estados Unidos, este umbral era de 800 dólares, uno de los más altos del mundo. Esto significaba que cualquier paquete con un valor declarado inferior a esa cantidad podía ingresar al mercado estadounidense de forma rápida y libre de impuestos. Sin embargo, a partir del próximo 29 de agosto, esta facilidad será eliminada. En consecuencia, absolutamente todos los paquetes, sin importar su valor, estarán sujetos a aranceles.
En un comunicado conjunto, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y Correos de México explicaron que la suspensión es necesaria «en tanto se definen los nuevos procesos operativos» para cumplir con la estricta normativa estadounidense. El objetivo es evitar que los paquetes de millones de usuarios queden varados en la aduana, enfrentando cobros inesperados y complejos trámites burocráticos.
Una reacción en cadena a nivel mundial
México no está solo en esta decisión. La medida de Washington ha provocado una reacción en cadena a nivel global, generando incertidumbre en el sistema postal internacional. Según la Unión Postal Universal (UPU), al menos 25 países han notificado la suspensión de sus servicios de paquetería a Estados Unidos.
Entre las naciones que han tomado acciones similares se encuentran potencias económicas como Alemania, Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelanda, así como varios miembros de la Unión Europea. La principal preocupación de estos operadores postales es la falta de claridad y la complejidad técnica para adaptarse a la recaudación de impuestos en una escala masiva y repentina.
Diálogo abierto para encontrar soluciones
El Gobierno de México ha enfatizado que mantiene un diálogo constante con las autoridades de Estados Unidos y con los organismos postales internacionales. La meta es clara: «definir mecanismos que permitan reanudar los servicios de manera ordenada, brindando certeza a los usuarios y evitando contratiempos en la entrega de mercancías».
Mientras tanto, la suspensión afecta a una amplia gama de usuarios: desde familias que envían artículos personales y regalos, hasta pequeños y medianos empresarios que dependen del comercio electrónico transfronterizo para vender sus productos.
Las autoridades mexicanas reiteraron su compromiso para «promover los intereses de todas las y los mexicanos a través de la negociación y la colaboración conjunta», esperando encontrar una vía que permita restablecer uno de los corredores de paquetería más importantes del mundo.
COMUNICADO CONJUNTO@SRE_mx – @CorreosdeMexico “Suspensión temporal en el envío de paquetes a Estados Unidos”.https://t.co/yuGhDSH0Ah https://t.co/9EvQCJ21Uh
— Correos de México (@CorreosdeMexico) August 27, 2025

